Martes 26 de Octubre de 2021
Pasaron tres años desde que la princesa Mako de Japón y su novio Kei Komuro tomaron la decisión de casarse. En una polémica tormenta en el país nipón con respecto a la realeza, problemas económicos que tenía el joven y la poca convicción que tenía el padre de la novia, el príncipe Fumihito, decidieron atrasar por un tiempo la unión hasta que esta mañana se convirtieron en marido y mujer.
Entre la felicidad de haberse casado con quien fue su pareja desde la universidad, Mako tuvo que tomar una gran decisión ya que al hacerlo, debía abandonar la Casa Imperial y dejar atrás todos sus privilegios como parte de la Familia Real ya que Komuro no pertenece a la alta sociedad japonesa. Poco le importó a la princesa, quien finalmente decidió dar el paso y unirse en matrimonio.
Los tórtolos no tuvieron una gran fiesta como se acostumbra en la Familia Imperial ya que él es considerado un "plebeyo" y la familia aún no cree que él sea el hombre perfecto para la que iba a ser heredera. Sin embargo, tampoco se dirigieron al registro civil para sellar el enlace, sino que la Agencia de la Casa Imperial envió los papeles para que no pasen por el estrés de enfrentarse a las cámaras. También pretendían evitar otras polémicas que podían llegar a generarse.
Luego de estampar sus firmas, quien ahora se llama Mako Komuro se despidió de su padre, su madre Kiko y su hermana menor Kako, para después retirarse del hogar que habita la realeza. Hoy ambos tienen 30 años, pero se conocieron en el 2012 mientras estudiaban en la Universidad Cristiana Internacional de Tokio. Se enamoraron y atravesaron cuatro intensos años de noviazgo hasta que finalmente dieron el sí.
Kei también abandonará su hogar y juntos planean mudarse a Nueva York, para que el reciente esposo pueda seguir con su carrera de abogado. Por su parte, Mako aún no tiene el futuro demasiado planeado, aunque se espera que continúe ligada al arte y a la colaboración como voluntaria que en variadas ocasiones desarrolló en Japón.