Jueves 03 de Junio de 2010
Científicos de Guatemala comenzaron a investigar un enorme cráter que apareció
en el centro histórico de la ciudad el sábado último tras las lluvias provocadas por la tormenta
tropical Agatha, que se ha cobrado al menos 180 muertos en Centroamérica.
El hueco, situado al norte de la ciudad de Guatemala, tiene unos 30
metros de profundidad y 20 de diámetro. El enorme cráter que se abrió en una esquina se tragó un
edificio de tres plantas en el que funcionaba una fábrica de ropa. No se reportaron muertos ni
heridos.
La zona ha sido declarada como de “alto riesgo” por la
Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred), que ha evacuado del lugar a unos 300
habitantes de cien metros a la redonda, ya que otras viviendas están a punto de colapsar.
“Es posible que exista alguna conexión entre la excesiva recarga
hidráulica del sistema de drenajes y el ingreso de arena volcánica” de la erupción del volcán
Pacaya el jueves pasado, señaló la Conred.
Conjeturas. David Monterroso, director de Geología de la Conred, dijo que su primera conjetura
es que el terreno sucumbió porque el lugar “puede ser una intersección de colectores”
de aguas servidas de la capital.
“El fondo del agujero es irregular, pues continúan los
desprendimientos de tierra que producen ruidos impactantes debido al eco”, afirmó Monterroso.
Pero la forma circular del hueco sugiere también la existencia de una formación cavernosa en el
fondo.
Varios vecinos han protestado porque habían denunciado el deterioro y
hundimiento del terreno, sin recibir atención de parte de las autoridades.
Pero las causas exactas del hundimiento siguen siendo un misterio.
“Lo que puedo decir es que no se trata de una falla geológica y
que no es producto de un terremoto. Eso es todo lo que sabemos. Vamos a tener que descender para
saber qué pasó”, comentó Monterroso.
Según científicos citados por la revista National Geographic, el cráter
podría haberse formado durante semanas o tal vez años y las inundaciones causadas por la tormenta
tropical Agatha lo pusieron al descubierto.
El geólogo de la Universidad de Kentucky James Currens explicó que
podría tratarse de una depresión natural que se produjo cuando la tierra se saturó de humedad y de
otras partículas que se volvieron muy pesadas para ser sostenidas.
Según Currens, también pudo ocurrir porque el agua expandió una grieta
natural en una capa de piedra caliza. A medida que la grieta creció, el material que la cubría
comenzó a hundirse hasta que dejó el hueco al descubierto.
El científico de la Universidad de Kentucky añadió que este tipo de
agujeros suelen taparse con rocas y escombros, pero que el de Guatemala “es tan grande que
requerirá mucho material de relleno”.
Lo misterioso del cráter es que está situado a dos kilómetros de
distancia (aunque en el mismo barrio) de otro hueco similar que apareció en la ciudad de Guatemala
en 2007.
El que se abrió hace tres años provocó la muerte de tres personas y se
tragó varias casas. En aquel momento se dijo que la causa había sido la lluvia y el flujo de aguas
residuales subterráneas.
Según Monterroso, quien investigó el cráter de 2007, aún es muy pronto
para saber si el nuevo agujero tuvo el mismo origen.
Según los vecinos del lugar, esta vez los acompañó la fortuna. “Es
un milagro que nadie muriera. Los muchachos tuvieron mucha suerte, salieron de la fábrica de ropa
sobre las seis de la tarde, una hora antes de que la tierra se abriera”, comentó Honora
Oliva. l (DPA)