Martes 31 de Marzo de 2020
Los expertos en epidemiología en Europa alertan de que no se están contabilizando correctamente todas las muertes por coronavirus, según un informe del diario El País, de Madrid. La polémica en Francia se centra en los casos que no entran en la estadística: todos los fallecimientos fuera de los hospitales. En España, según responsables sanitarios de comunidades autónomas, tampoco se contabiliza a las personas que fallecen en residencias de ancianos o en domicilios a los que no se ha hecho el test.
Esas diferencias, sumadas a las dificultades de cada país para dibujar un panorama preciso, hacen que las tasas de letalidad en Europa no sean fiables. Con el problema añadido de que cuando se diagnostica una parte muy pequeña de los contagios reales (como está sucediendo en España por falta de capacidad para hacer más tests), el porcentaje de fallecidos sobre el total de infectados sale más alto, como es obvio. "A posteriori, se podrá hacer una aproximación más o menos exacta, pero siempre aproximación", explica Ildefonso Hernández, portavoz de la Sociedad Española de Salud Pública.
Italia incluye en el registro de víctimas de coronavirus a todos los pacientes que han dado positivo y que han fallecido, independientemente del resto de aspectos de su historial clínico, siguiendo el criterio del Instituto Superior de Sanidad. Este ente se ocupa, a posteriori, de hacer un estudio epidemiológico para profundizar en las causas de la muerte de los enfermos de Covid-19 y publica un informe dos veces a la semana en el que incluye si estas personas padecían además otras enfermedades. Parece el criterio más serio entre los tres países citados.
El jefe de la Protección Civil italiano, Angello Borrelli, el encargado de comunicar las cifras oficiales, a menudo puntualiza que se trata de "fallecidos con coronavirus y no por coronavirus", hasta que se ahonde en los historiales clínicos. La mayor parte de la comunidad científica asume que a falta de más pruebas de detección los números reales tanto de contagiados como de fallecidos pueden ser muy superiores a las cifras oficiales.
Hasta el estallido de la epidemia del coronavirus, en el Reino Unido, cuando un paciente fallecía en el hospital por infección respiratoria no se registraba la causa directa de esa infección, salvo que se tratara de una "enfermedad de notificación obligatoria". Por ejemplo, ántrax, botulismo, malaria o tuberculosis. Desde el 5 de marzo, la Covid-19 se ha incluido en la lista. No se registra la gripe estacional.
Hasta el momento, la mayoría de los test se han realizado en los hospitales, donde hay un alto número de pacientes susceptibles de sufrir cualquier infección, o bien a personas que presentaban un cuadro de síntomas lo suficientemente graves como para hacerles la prueba. Por eso las autoridades sanitarias británicas alertaron, cuando la cifra de casos positivos rondaba el medio millar, de que la realidad podía más bien acercarse a los cinco o diez mil contagiados. La tasa de mortalidad del Reino Unido, que actualmente se sitúa en el 6 por ciento, sería en realidad mucho menor, apuntan expertos.
En Francia solo se han contabilizado fallecimientos en "medio hospitalario", es decir, en los 600 hospitales y clínicas del país "susceptibles de recibir pacientes de Covid-19". Aunque la mortalidad es más alta entre las personas mayores (el 86 por ciento de fallecidos en Francia tiene 70 años o más), la estadística no incluye a los ancianos muertos en sus domicilios ni en los 7.000 geriátricos que albergan a más de 700.000 personass. Ocurre lo mismo en España, donde habían muerto al menos 352 personas en residencias de mayores hasta el jueves pasado, según un recuento de El País.