Lunes 08 de Mayo de 2023
Los Pirineos Orientales, al sur de Francia continental, entrarán este 10 de mayo en estado de “crisis” por la sequía y prohibirán a los ciudadanos varias actividades que implican uso de agua para fines que no sean la ingesta, incluyendo la compra y llenado de piscinas, así como el lavado de autos y riego de jardines.
Francia prohibirá la venta de piscinas y su uso en la región sureña de Pirineos Orientales debido a la grave sequía que enfrenta el país europeo, anunció su ministro de Transición Ecológica, Christophe Béchu. Dicho territorio será considerado en “nivel de crisis” por la sequía desde este 10 de mayo, entrando en efecto esa y otras prohibiciones que incluyen lavado de autos y riego de jardines. “Esta es la realidad de la situación en la que nos encontramos. El cambio climático es ahora, tenemos que salir de nuestra cultura de la abundancia; tenemos que demostrar mucho más moderación en cómo usamos los recursos que tenemos”, manifestó el secretario de Estado. “Cuando estamos en crisis, es simple, nada está autorizado excepto el agua potable para beber”, trazó.
La región de los Pirineos Orientales se enfrenta a la sequía más grave desde 1959, según las autoridades francesas. De hecho, la zona “no ve un día completo de lluvia hace más de un año”, así que —sostuvo Béchu— “necesitamos sobriedad y optimizar nuestros usos”. Si se permitiera comprar piscinas, la gente “podría tener la tentación de llenarlas aunque no esté permitido”, agregó respecto de las prohibiciones que entrarán en efecto en el sur de Francia. Según indicó a Le Monde el prefecto de la región, Rodrigue Furcy, gran parte del sur de Francia sufre la sequía más grave desde fines de la década de los 50. Y los Pirineos Orientales se convertirán en el cuarto distrito en el que la sequía alcanza oficialmente el estatus de “crisis”.
Asimismo, más de 40 distritos —casi la mitad del país— se encuentran ya en niveles de “alerta” o “vigilancia”, lo que hace presagiar una escasez aún mayor que la del año pasado, constata la Deutsche Welle. Según el ministro, en Francia unos 2.000 pueblos y ciudades corren el riesgo de quedarse sin suministro de agua este año. El año pasado, unos 400 municipios tuvieron que abastecerse con botellones o cisternas móviles. Asimismo, los Pirineos Orientales se convertirán en el cuarto distrito donde la sequía alcanza nivel de “crisis”.
“A la vista de lo que ocurre con la naturaleza y de la situación en la que nos encontramos, la gente va a tener que hacerse a la idea de que el calentamiento global está ocurriendo ahora mismo”, declaró Béchu. “La guerra por el agua desencadenada por la caída de las reservas es una auténtica amenaza para nuestra cohesión nacional”.
Si se permitiera comprar piscinas, la gente “podría tener la tentación de llenarlas aunque no esté permitido”, agregó respecto de las prohibiciones que entrarán en efecto en el sur de Francia. La sequía tiene en alerta a toda Francia, excepto los departamentos de París, Hauts-de-Seine y Seine-Saint-Denis. 46 de las 93 zonas afectadas están en crisis grave de falta de agua. “Vamos a tener una situación dramática”, describió a Efe Joël Limouzin, vicepresidente de la Federación Nacional de Sindicatos de Explotaciones Agrícolas (Fnsea), que representa a 20 mil sindicatos agrícolas locales y a 12 federaciones regionales.