Lunes 01 de Enero de 2024
En todo el hemisferio norte, el 1º de enero se festeja de un modo algo temerario: la gente celebra la llegada del Año Nuevo lanzándose al agua helada del mar. Esta tradición se extiende desde el norte de Europa a Canadá y Estados Unidos. El invierno boreal está en su apogeo, y la gente debe tener valor para sumergirse en aguas heladas, que en algunos casos apenas superan la temperatura de congelación.
En la ciudad de Perth, en la provincia canadiense de Ontario, se festeja desde hace 30 años el "Perth Polar Bear Plunge" (la "zambullida del oso polar de Perth"). La fiesta permite a la pequeña comunidad divertirse con el chapuzón, pero a la vez hacer algo útil por quienes sufren enfermedades. La celebración "ha tenido un tremendo impacto gracias a la ayuda de miembros y voluntarios en Perth, Lanark y las comunidades circundantes", explica la página web de la fiesta. "Rural FASD es la organización local que ha sido elegida como beneficiaria de 2024. La Red de Apoyo Rural FASD se dedica a ayudar a personas y familias afectadas por el Trastorno del Espectro Alcohólico Fetal (FASD)", indican los organizadores.
La costumbre de lanzarse al agua fría es común en las naciones anglosajonas. Es el caso de Irlanda, donde es una fuerte tradición en la localidad balnearia de de Wicklow. La costanera se vio este 1º de enero visitada por entusiastas irlandeses, tal vez con alguna copa de más, que vestían trajes de baño estrafalarios y se lanzaban en grupo al mar.