Sábado 17 de Mayo de 2008
La lluvia alivió ayer la situación de pobladores de Chubut afectados por cenizas del volcán Chaitén, pero ponía en riesgo a casi dos millones de ovejas al formar una pasta con el polvo volcánico que tapa el pasto, lo que también motivó que 120 mil vacunos fueran faenados, informaron fuentes oficiales.
En Esquel, en el extremo oeste de Chubut, la lluvia generó alivio y muchos salieron de sus casas con palas a sacar la ceniza mezclada con agua, que se acumulaba en patios y veredas.
El Servicio Meteorológico Nacional pronosticó que al menos hasta la semana entrante el este y centro norte de Chubut, así como el sur de Neuquén y de Río Negro tendrán precipitaciones copiosas. En la zona cordillerana se esperan nevadas y fuertes vientos del oeste.
Desde Chile se indicó ayer que la actividad del Chaitén continúa y que por momentos es muy intensa, por lo que aconsejaron a pobladores de Futaleufú que no regresen al pueblo para retirar sus pertenencias.
"El Chaitén nunca paró su actividad y entró en erupción en dos oportunidades: el 2 y el 6 de mayo", dijo el gobernador de Chubut, Mario Das Neves. "Lo que nos deja un poco más tranquilos es que nos vamos alejando de la última erupción, con lo cual, por más actividad que haya, se puede estar prevenidos ante un colapso final, que es lo que uno teme".
Respecto de la ganadería, Das Neves aseguró que la provincia tiene 4.500.000 ovejas, de las cuales 1.800.000 están afectadas por las cenizas volcánicas, mientras 120.000 vacunos fueron enviados a faenar.l (Télam)