Miércoles 03 de Enero de 2018
Un centenar de presos seguían fugados ayer después de un brutal motín que se desató el primer día del 2018 en una cárcel del estado brasileño de Goiás (centro-oeste) dejando nueve muertos, todos carbonizados y dos además decapitados, así como 14 heridos.
La rebelión ocurrió el lunes en el Complejo de Aparecida de Goiania por un aparente enfrentamiento entre facciones del crimen organizado, devolviendo la memoria de los brasileños al espeluznante motín con 56 muertos que inauguró el año pasado en un complejo penitenciario de la amazónica Manaos.
El episodio de este 1 de enero ocurrió en una zona de régimen semiabierto cuando "el pabellón C invadió las demás alas e inició actos de barbarie contra sus rivales", explicó el superintendente de Goiás, teniente-coronel Newton Castilho.
"Hubo heridos, carbonización de cuerpos y dos decapitaciones", añadió el funcionario al asegurar que la riña, en la que presos quemaron un pabellón, se debió a "divergencias en el mundo del crimen del tráfico de drogas".
El motín de Goiania fue un nuevo reflejo de la guerra entre grupos rivales en los superpoblados presidios brasileños.
Aunque inicialmente las autoridades habían reportado un número menor de fugados, 242 internos lograron escapar de la cárcel al realizar un hueco en un muro.Después de decenas de recapturas, hasta anoche eran son 99 los que seguían fugados.