Empresarios consideran un "mamarracho" proyecto que impulsa la propina obligatoria
El titular de la Cámara de  Hoteles, Restoranes, Confiterías y Cafés, Luis María Peña, criticó hoy  duramente el proyecto de ley que pretende que la propina sea  obligatoria, al calificarlo de “mamarracho jurídico” y “barbaridad”.

Sábado 19 de Septiembre de 2009

Buenos Aires- El titular de la Cámara de  Hoteles, Restoranes, Confiterías y Cafés, Luis María Peña, criticó hoy  duramente el proyecto de ley que pretende que la propina sea  obligatoria, al calificarlo de “mamarracho jurídico” y “barbaridad”.

“Desnaturalizar la propina, que es una recompensa al buen  servicio, y ponerlo así, nos va a traer consecuencias nefastas. Esto  es un adicional de un sueldo y así estamos vulnerando una cosa  importante”, indicó.

Peña puntualizó que “la propina es, en todo servicio, un  adicional que tiene el consumidor”, y analizó que el proyecto estimula  a que los mozos le dé lo mismo “a trabajar bien o mal”.

“Es un mamarracho jurídico desde donde se lo vea”, apuntó el  empresario en declaraciones a radio 10.

De esta manera, el representante empresarial salió al cruce  del proyecto impulsado por la senadora Liliana Negre de Alonso,  quien propuso que las propinas sean obligatorias, lo que implicaría  que de lo consumido se le agregue un 10 por ciento más.

"Dando propina sí o sí es lo mismo si te tiran el plato por la  cabeza o te atienden muy bien. Acá los senadores no miraron la  realidad y parece que están dispuestos a crear un problema”, aseveró  Peña.

Negre de Alonso (PJ-San Luis) defendió días atrás su proyecto  al sostener que “el trabajo de mozo implica una actividad  enteramente dedicada al servicio del prójimo, la cual está expuesta, muchas veces, a malos tratos y bajos salarios”.

"Lo que estamos buscando es que el empleado no sólo tenga una  expectativa de percepción de la propina, sino también que ésta sea  un derecho inherente a su trabajo”, recalcó la legisladora.

Negre de Alonso explicó que se busca que el mozo “cuente  efectivamente con la percepción del dinero, separadamente de lo que es  su sueldo mensual; compensando, así, en parte, los dolores  espirituales sufridos por afrentas a las que a veces se ve sometido”.

Aunque en el Senado informaron que no hay fechas para un  posible tratamiento de este proyecto, de sancionarse sería la primera  modificación legal sobre el tema desde que en 1980 la última  dictadura eliminó el laudo, una suma que pagaban los clientes y que  luego se repartía entre los trabajadores del establecimiento  gastronómico.

Sobre la iniciativa de la senadora puntana, el dirigente  sindical gastronómico y diputado nacional Dante Camaño dijo que “el  gremio no fue consultado, y si bien vemos el proyecto con simpatía,  creemos que hace falta una modificación más profunda”.

“El proyecto, por ejemplo, sólo habla de los mozos, pero no  incluye entre los beneficiarios de la propina obligatoria a los  cocineros, los peones y otros trabajadores”, afirmó Camaño durante una  entrevista con el diario Clarín.

Añadió que “nuestra iniciativa es que los trabajadores reciban  un porcentaje de la recaudación, como pasaba con el laudo. Lo  presentamos cuatro veces desde 1984, pero nunca lo sancionaron”. (DyN)