Empieza en París el juicio por un accidente aéreo que causó 228 muertes en 2009
Un avión de Air France cayó al mar cuando viajaba de Río de Janeiro a la capital francesa. Las empresas niegan toda responsabilidad penal

Domingo 09 de Octubre de 2022

A 13 años de la tragedia causada por la caída de un avión de Air France en el océano Atlántico, el juicio por el accidente que costó la vida a 228 personas comenzará este lunes en París. Comparecen como acusados el fabricante del avión, Airbus, y la aerolínea, Air France. En 2019 la Justicia francesa había sobreseído a los acusados, pero una apelación logró en 2021 que se ordenara finalmente el inicio del juicio.

El 1º de junio de 2009, el vuelo AF447 se precipitó al océano Atlántico, casi cuatro horas después de despegar de Río de Janeiro. Sus 216 pasajeros y 12 miembros de la tripulación perdieron la vida. Los primeros cadáveres y restos de la aeronave se hallaron días después. Pero el aparato pudo localizarse sólo casi dos años después, el 2 de abril de 2011, a 3.900 metros de profundidad, durante la cuarta fase de búsqueda. Las cajas negras confirmaron que los pilotos, desorientados por un fallo de los medidores de velocidad en medio de la noche, fueron incapaces de frenar la caída del aparato, que se produjo en menos de cinco minutos.

Aunque los jueces de instrucción sobreseyeron el caso en 2019, los familiares de las víctimas y los sindicatos de pilotos recurrieron y, en mayo de 2021 la justicia francesa finalmente envió a juicio a ambas empresas por homicidios involuntarios.

Nicolas Toulliou acababa de proponerle matrimonio a su novia. Nelson Marinho Jr. se dirigía a un nuevo trabajo de exploración de petróleo. Eric Lamy estaba a punto de celebrar sus 38 años. Ellos estaban entre las 228 personas que murieron en 2009 cuando su vuelo de Air France de Río de Janeiro a París cayó al Atlántico. Después de más de una década de batallas legales, sus familias tendrán la oportunidad de obtener justicia en un tribunal.

Airbus y Air France están acusados de homicidio involuntario en un juicio que comienza este lunes. El peor accidente aéreo en la historia de Air France mató a personas de 33 nacionalidades y provocó cambios en las normas de seguridad aérea, en cómo se capacita a los pilotos y en el uso de sensores de velocidad. Los pilotos del vuelo, desorientados por malas lecturas de los instrumentos, llevaron el avión a una velocidad mínima o de "pérdida" y la aeronave cayó al océano.

Pero casi no se llega al juicio. Las dos compañías insisten en que no son penalmente responsables y Air France señala que ya ha indemnizado a todas las familias. Los investigadores abogaron por abandonar la demanda penal, pero los jueces enviaron finalmente el caso de vuelta a los tribunales.

"Prometimos a nuestros seres queridos que les contaríamos la verdad y nos aseguraríamos de que no murieran por nada'', dijo a The Associated Press Ophelie Toulliou, cuyo hermano Nicolás, de 27 años, falleció en la tragedia. "Pero también estamos luchando por la seguridad colectiva, para todos aquellos que abordan un Airbus u otro avión con Air France todos los días''. Señaló que las empresas se presentan como "intocables'' y que Airbus no hizo ningún esfuerzo por abordar las preocupaciones de las familias. "Para ellos, no somos nada. No perdieron 228 personas. Perdieron un avión''.

Pocas familias en Brasil, que perdió a 59 ciudadanos en el accidente, pueden permitirse viajar a Francia para el juicio. Muchos sienten que el sistema de justicia francés fue demasiado blando con Airbus y Air France, dos gigantes industriales donde el gobierno francés tiene una participación accionaria muy importante.

Se espera que la prueba se centre en dos factores clave: la formación de hielo en los sensores externos llamados tubos de Pitot y el error del piloto. El Pitot permite tomar la velocidad del avión relativa al aire. Si se congela, la lectura es errónea. Los pilotos creían que estaban volando mucho más rápido de lo que realmente lo hacían. Eso los llevó a bajar la velocidad y a entrar en pérdida.