Lunes 17 de Agosto de 2009
La agente Kristie Buble patrullaba una noche bajo la lluvia por Long Branch, Nueva Jersey, en los Estados Unidos, cuando recibió el aviso de un vecino sobre “un hombre mayor de aspecto excéntrico” que rondaba por los jardines del vecindario.
Buble se acercó hasta la zona y allí encontró a un hombre vestido de negro, con pantalones, chaqueta, unas botas de lluvia y dos impermeables con la capucha cubriéndole la cabeza. La policía, pensando que estaba ante un vagabundo, lo detuvo. El vagabundo era Bob Dylan, pero la agente Buble no le creyó y lo detuvo el pasado mes de julio.
Lo primero que hizo Buble cuando encontró a Dylan fue “preguntarle que qué hacía en el vecindario, y contestó que estaba buscando una casa que estaba a la venta”. “Le pregunté por su nombre y dijo, Bob Dylan”, explicó Buble a la cadena televisiva estadounidense ABC News.
“Había visto fotos de Dylan de hace mucho tiempo y para mí no se parecía a Dylan”. Buble sigue con el relato que la hizo famosa: “Así que le dije, vale Bob, ¿qué estás haciendo en Long Branch? Dijo que estaba de tour por el país con Willie Nelson y John Mellencap. Así que en ese momento se me puso la mosca detrás de la oreja sobre esta historia”.
En ese momento la agente Buble no supo qué creer y tras comprobar que Dylan no tenía ningún tipo de identificación le preguntó dónde se alojaba y Dylan no fue muy preciso en su respuesta: “Los autobuses del tour están estacionados en algún gran hotel junto al océano”. “Actuaba de una forma muy sospechosa, estaba diluviando así que le dije, bien Bob, ¿por qué no entras en el coche y vamos hasta el hotel para verificar esto? Realmente no creía que fuera Bob Dylan. Nunca pasó por mi mente esa posibilidad”.
Al llegar al hotel, la agente Buble empezó a sospechar que igual su detenido tenía razón al ver unos cuantos colectivos en el estacionamiento. “Fue muy amable, y dijo que entendía que tenía que verificar su identidad. Me pidió que lo volviera a dejar en el vecindario cuando yo verificara su identidad, lo que hizo que sospechara más”, dijo la agente de policía. Pero a pesar de los ómnibus, el sargento de la agente Buble también sospechó del detenido. “Sargento, este tipo dice que es Bob Dylan”. El sargento abrió la puerta del coche, miró dentro y dijo: “Ese no es Bob Dylan”, contó Buble.
Finalmente Dylan pudo demostrar quién era. Su intento de pasar desapercibido fue la mejor manera de ser la estrella más brillante de la noche. Probablemente vivió lo que sería un buen inicio para una de las historias como las que ha compuesto y cantado en los últimos 40 años.