Domingo 23 de Marzo de 2008
La afluencia de visitantes en centros turísticos religiosos aumentó significativamente este año, según precisaron los operadores del sector. Se estima que esta temporada otras 500 mil personas se suman a los dos y medio millones que aprovechan la celebración de las Pascuas para conocer destinos que tienen arraigo en el acervo religioso nacional.
El mayor fervor religioso se concentra en las provincias del norte, donde las manifestaciones de la fe católica se mezclan con los cultos paganos, en un sincretismo que deviene del encuentro entre los evangelizadores españoles y los pueblos nativos del nuevo mundo. Se sabe que 70.000 personas asisten al espectáculo teatral de La Pasión, en la tucumana Tafí del Valle; 50.000 rezan ante el Señor de la Peña, en La Rioja, y otras 50.000 peregrinan hacia el oratorio de la Difunta Correa, en San Juan.
También se estima que entre 50.000 y 70.000 fieles visitan los centros religiosos bonaerenses de Tandil, Luján y San Nicolás, y que es intenso el turismo de fe en la ciudad de Buenos Aires.
En todos los casos, el ingreso de divisas que origina el turismo religioso influye considerablemente en la economía.
Aumento del 5%. El turismo religioso se ubica entre los principales motivos de viajes y la secretaría bonaerense del área lo incorporó como uno de los productos a difundir y promocionar. El organismo estimó que los desplazamientos de esta Semana Santa aumentaron en un 5 por ciento respecto de los 2,4 millones de viajeros del año pasado, lo que elevaría esa cifra a 2,5 millones. Si bien la mayoría de los desplazamientos de este receso no responden a motivaciones religiosas, se puede estimar que los viajeros de la devoción fueron aproximadamente 300.000.
En San Juan la veneración a la Difunta Correa ya trascendió las fronteras del país y cada año a los promesantes de la provincia y el país se les une los de Chile, Brasil, Bolivia y Paraguay.
En la ciudad de Jujuy es tradicional la peregrinación al Cristo de la Hermandad, emplazado en el cerro Las Rosas, una obra escultórica del artista chileno Luis Sissara donde el obispo Marcelo Palentino oficia el Viernes Santo la Misa de la Cruz.╠
Recorrido quebradeño. La iglesia de La Quiaca, en Jujuy, es otro importante sitio de peregrinación, y en los pueblitos quebradeños la gente recorre las ermitas del camino rezando y dejando ofrendas.
En Salta el turismo religioso se centraliza en su Catedral Basílica y en el Convento de San Francisco, y también en las pequeñas capillas de adobe del interior, entre ellas la de Iruya, donde los españoles dejaron su impronta en las estrechas callecitas adoquinadas y en las mayólicas de los balcones.
Santiago del Estero, con la devoción de su gente al Señor de Mailín y a la Virgen de Sumampa y Tucumán con La Pasión en los escenarios naturales de Tafí del Valle, son provincias de enorme raigambre católica.
En Catamarca la Basílica de la Virgen del Valle, en la ciudad capital, y la iglesia de San Pedro en Fiambalá, son sitios de peregrinación permanente, igual que el Señor de la Peña, en La Rioja, un culto que los españoles le transmitieron a los nativos.
En Casabindo, poblado de la puna jujeña, el 15 de agosto se venera a la Virgen María, con misas y procesiones, y con el mismo fervor se venera a la Pachamama.
Gauchito Gil. Y en Corrientes la peregrinación a la Basílica de la Virgen de Itatí reune a miles de promesantes, los mismos que visitan el monumento al Gauchito Gil, el popular bandido mercedino al que se le llevan cintas coloradas, y nadie se anima a refutar los milagros de San La Muerte, al que se venera en todas las capillas ocultas. (Télam)