Jueves 21 de Agosto de 2008
El sacerdote católico Julio César Grassi, acusado de 17 casos de abuso sexual y corrupción de menores, sufrió ayer su primer revés en el juicio en su contra al rechazar el tribunal que lo juzga un pedido de nulidad del proceso solicitado por su defensa.
El padre Grassi señaló que toda la causa fue "producto de una venganza" y que dará los nombres de sus detractores en el juicio.
"Era un planteo manifiestamente improcedente. Aquí toda la instrucción (investigación previa al juicio) es válida. Jamás se lo perjudicó ni hubo acto irregular. Este hombre tiene que sentarse en el banquillo y someterse al proceso", dijo uno de los abogados querellantes, Juan Pablo Gallego, al salir de los tribunales de Morón, al oeste del Gran Buenos Aires.
Anteayer la defensa de Grassi había solicitado en la primera jornada del juicio su anulación por irregularidades durante la instrucción, que se inició en octubre de 2002 cuando un canal de televisión porteño transmitió una investigación periodística en la que tres jóvenes —dos de ellos menores de edad— denunciaron haber sido abusados por Grassi en la sede de la Fundación Felices los Niños, en la localidad bonaerense de Hurlingham.
Los miembros del Tribunal Oral en lo Criminal Número 1 de Morón rechazaron el pedido. Los argumentos de la resolución aún no se difundieron dado que el juicio se realiza a puertas cerradas para preservar la identidad de las víctimas.
Grassi, de 52 años, dijo respecto al fallo: "No me parece un revés que tenga que ver con el fondo de la causa". El sacerdote goza de libertad morigerada (con restricciones) desde 2002.
Su defensa había cuestionado la validez del material periodístico que constituye una de las principales pruebas de la fiscalía. También plantearon que Grassi no había sido debidamente notificado sobre nuevos cargos que se fueron sumando durante la instrucción. El juicio, que se espera concluya a fin de año, continuará hoy.
Perfil compatible. En la única pericia psiquiátrica a la que aceptó someterse, Grassi fue definido como poseedor de un perfil psicológico "compatible con personas que han cometido un delito sexual". Pero el sacerdote siempre ha insistido en su inocencia.
Famoso en los 90. Grassi se hizo famoso por sus obras de caridad realizadas a través de la Fundación Felices los Niños, que él creó en 1993 y que posee decenas de hogares y centros de día en distintos puntos del país.
Durante la década del 90 la Fundación fue depositaria de miles de donaciones privadas y públicas, algunas organizadas por concursos de televisión, como el de Susana Giménez.
El de Grassi fue el primero de dos escándalos sexuales que involucraron a curas de la Iglesia Católica argentina. En septiembre de 2002, el arzobispo de la ciudad de Santa Fe, monseñor Edgardo Storni, debió renunciar a su cargo tras ser acusado de abusar de seminaristas y jóvenes sacerdotes. l (AP y Télam)
El sacerdote acusado de 17 casos de abuso sexual de menores sufrió su primer revés judicial