El tren de la tragedia iba a 190 kilómetros por hora
La excesiva velocidad se perfila este jueves como la principal causa del trágico accidente ferroviario en Santiago de Compostela (Galicia, noroeste) que ha dejado al menos 80 muertos, el más...

Viernes 26 de Julio de 2013

La excesiva velocidad se perfila este jueves como la principal causa del trágico accidente ferroviario en Santiago de Compostela (Galicia, noroeste) que ha dejado al menos 80 muertos, el más grave desde 1944 en este país profundamente conmocionado.

Mientras que la delegación del gobierno aumentaba el jueves por la tarde el balance a 80 fallecidos, la angustia de las familias que seguían sin noticias de sus seres queridos persistía con 13 cadáveres aun por identificar, según informó la autoridad judicial de Galicia.

Además, la cifra aún puede aumentar ya que de los 178 heridos contabilizados por el gobierno regional gallego, 94 seguían internados, 35 de ellos en estado crítico. Entre los hospitalizados se encuentra uno de los maquinistas del tren, que debe declarar ante la policía como imputado a petición de un juez, explicó una portavoz judicial.

Horas después del siniestro, el escenario de la tragedia seguía siendo dantesco: una gran grúa blanca levantaba los vagones hechos añicos, mientras en las vías aún se veían rastros de maletas y pertenencias de los pasajeros mezclados con la chatarra del convoy.

Delante del tanatorio instalado en un pabellón cercano, los coches fúnebres iban y venían mientras familiares compungidos buscaban confort en los equipos de psicólogos puestos a disposición o, algunos consumidos por la ansiedad, seguían esperando noticias de sus seres queridos.

El presidente del gobierno, Mariano Rajoy, que acudió este jueves temprano al lugar del accidente, decretó tres días de luto oficial mientras que la comunidad de Galicia respetará siete días de duelo.

El rey Juan Carlos y el príncipe heredero Felipe suspendieron todos sus compromisos tras conocer la noticia. El monarca envió una carta de pésame a las familias de las víctimas y se trasladó a Santiago el jueves por la tarde junto a su esposa, la Reina Sofía.

"Todos los españoles se unen al dolor de las familias de los muertos", dijo el monarca tras visitar el hospital.

Desde el primer momento, la excesiva velocidad fue considerada como la causa principal de esta tragedia, ocurrida anteayer a sólo cuatro kilómetros de la estación de Santiago de Compostela, cuando el tren entró en una curva muy cerrada limitada a 80 km/h.

Dos investigaciones, una judicial y otra administrativa, se han puesto en marcha. De momento, el juez ha pedido a la policía que interrogue como imputado a uno de los conductores del convoy, bajo custodia policial en el hospital donde está ingresado.

"¡Voy a 190! Espero que no haya muertos porque caerán sobre mi conciencia", dijo uno de los maquinista por radio a la estación, en el momento del accidente.

El tren, que circulaba por una línea de alta velocidad estrenada en 2011, aunque el convoy en sí no era de alta velocidad, había salido de Madrid y tenía por destino Ferrol.

El país quedó compungido por el peor accidente ferroviario desde 1944, cuando un choque de dos trenes causó cientos de muertos en la provincia de León. En 1972, un tren que cubría la ruta Cádiz-Sevilla (Andalucía, sur) descarriló causando también 77 muertos.