El "tortazo feliz", una cruel moda

Jueves 10 de Enero de 2008

A principios de 2000, jóvenes británicos de clase media y alta comenzaron a difundir en internet las imágenes que filmaban al atacar a personas adultas, generalmente indigentes. Guillermo Canovas, presidente de Protégeles (Asociación Española contra contenidos pornográficos en la red), indica que la tendencia fue fomentada por firmas de internet que ofrecían premios a quienes enviaran videos insólitos y brutales.

  Al juego lo llamaron Happy Slapping, o Tortazo Feliz, en español. Los primeros hechos se registraron en escuelas, calles y estaciones de subtes.

  En Barcelona, el 2 de octubre de 2002, la policía apresó a siete jóvenes de entre 18 y 20 años por agredir a indigentes y grabarlos con una cámara de video doméstico

  En diciembre de 2005, una niña de 15 años con sus amigos se acercó a un hombre en un subte y le dijo que realizaban un documental. Pero lo patearon hasta matarlo.

  Sucesos similares se registraron en Irlanda del Norte, donde dos jóvenes prendieron fuego a un hombre; en Suecia, un grupo de extrema izquierda golpeó a un neonazi, y en Dinamarca, dos niños fueron atacados por chicos mayores.

 

Por cien euros. En octubre de 2006 un grupo pidió cien euros por la grabación tomada con un celular de la agresión sufrida por un profesor de Alicante a manos de un ex alumno. Pero pronto, otros chicos la vendían por 20 dólares.

  En julio de 2007, unas 1.400 personas vieron en YouTube cómo adolescentes humillaban a un niño en Armilla (Granada). "Ven, bésale los pies y si no te pegarán una paliza y lo voy a grabar", se escuchaba de fondo decir a uno de los agresores.

  Pedagogos como el español Víctor Rodríguez sostienen que "culpar a los celulares por la moda es patear la pelota afuera; los maestros pecamos a veces cuando apartamos la mirada porque no lo consideramos algo grave, o calificamos de marginales este tipo de hechos al no saber cómo abordarlos".