El terror desatado en México habla del control narco y del "Estado fallido"
La ola de violencia tras la captura y liberación del hijo del "Chapo" Guzmán, demostró que hay zonas controladas por el crimen organizado.

Domingo 20 de Octubre de 2019

La desbocada violencia en la ciudad de Culiacán, capital de Sinaloa, tras la captura y posterior liberación del narcotraficante Ovidio Guzmán, hijo de Joaquín "El Chapo" Guzmán, demostró una vez más que esta región mexicana está controlada por el crimen organizado, y ya hay quien habla de "Estado fallido".

Para entender la situación actual del noroccidental estado Sinaloa, hay que remontarse al siglo pasado, cuando la región se convirtió en una zona de plantación de amapola para producir morfina destinada a los soldados estadounidenses que combatían en la Segunda Guerra Mundial, contó a la agencia EFE Javier Oliva, experto en seguridad.

"El opio necesita muchas horas de sombra, por eso las montañas del Triángulo de Dorado, formado por varias regiones de los estados de Sinaloa, Chihuahua y Durango, tienen buenas condiciones para su plantación", añadió Oliva, investigador de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Desde la década de 1960, Sinaloa, que cuenta con 656 kilómetros del litoral en el Golfo de California y el Océano Pacífico, fue ganando peso en la producción de amapola y de marihuana a pesar de los operativos del Ejército mexicano para desarticular plantaciones.

Este occidental estado mexicano ya era en la década de 1980 la cuna de algunos de los narcotraficantes mexicanos más destacados, como el famoso "El Chapo", condenado a cadena perpetua en Estados Unidos, Ismael Zambada o Miguel Angel Félix Gallardo.

El nacimiento del cártel

El Cártel de Sinaloa nació en 1989 fruto de la persecución gubernamental del ya extinto cártel de Guadalajara, y se convirtió en una de las mayores organizaciones de tráfico de drogas a Estados Unidos, actualmente rival del cártel Jalisco Nueva Generación.

"A diferencia de otros carteles más violentos, como los Zetas o la Familia Michoacana, el Cártel de Sinaloa generó un escenario más estable y pacífico mientras se convertía en una gran empresa transnacional", opinó el experto en seguridad y profesor de la Escuela de Gobierno del Tec de Monterrey Juan Carlos Montero.

Su crecimiento hasta el día de hoy ha sido posible gracias a sus conexiones internacionales, sobre todo con carteles colombianos, y a la corrupción y connivencia de las autoridades locales de Sinaloa y de la frontera estadounidense.

"El narcotráfico ha generado una economía empresarial y no ha buscado ostentar el poder político, pero sí ha establecido vasos comunicantes con instituciones policiales y gobiernos que han participado en los negocios del cártel de Sinaloa", defendió Pedro Isnardo de la Cruz, especialista en seguridad de la UNAM. El enorme control que tiene el cártel de Sinaloa quedó patente este jueves cuando grupos de sicarios provocaron tiroteos e incendios a lo largo de Culiacán al saberse que militares habían capturado a uno de los hijos del "Chapo".

En medio del caos, miembros del cártel liberaron a 49 presos de un penal local, que huyeron secuestrando vehículos.

La ola de violencia fue tal que el gobierno mexicano liberó a Ovidio Guzmán "para evitar poner en peligro las vidas de las personas" de la ciudad. "La pregunta que debemos hacernos visto lo ocurrido es quién manda en Culiacán", expresó Oliva, que destacó "la gran capacidad logística de los criminales" en la respuesta a la captura.

La narcocultura

Para el profesor de la UNAM, uno de los mayores problemas que tiene México es el de "la base social del crimen". Es decir, el apoyo popular a organizaciones como el cártel de Sinaloa, que se perpetúa gracias a la narcocultura. "Se consumen narcocorridos (género musical que ensalza el narcotráfico), los jóvenes ven en los narcos un futuro económico prometedor, las chicas quieren ser novias de narcos, el cártel de Sinaloa apadrina fiestas en municipios pequeños...", ejemplificó por su parte Montero. Por ello, los expertos subrayaron la necesidad de limpiar los cuerpos policiales de Sinaloa y llevar a cabo programas sociales y educativos que alejen a los ciudadanos de las actividades criminales.

Coincidieron también en rechazar que Sinaloa sea "un Estado fallido", puesto que siguen existiendo instituciones democráticas y de Justicia, y la economía sinaloense sigue funcionando más allá del narcotráfico. "No creo que sea completamente un Estado fallido, existe un problema muy serio en seguridad y el Estado está fallando, pero el Estado es mucho más que la seguridad", concluyó Montero.

la vida no vale nada. Dos hombres yacen muertos en una calle de Culiacán, tras la última ola de violencia.

Trump llamó a

López Obrador

El presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador dijo ayer que su colega estadounidense Donald Trump lo llamó por teléfono para expresar su "solidaridad" ante los sucesos en la ciudad norteña de Culiacán, donde el ejército enfrentó a los sicarios de un cártel. López Obrador agradeció a Trump por demostrar "respeto a nuestra soberanía y su voluntad por mantener una política de buena vecindad". El enfrentamiento a tiros en la ciudad de 800 mil habitantes se produjo el jueves tras el arresto de Ovidio Guzmán, hijo del capo del narcotráfico Joaquín "El Chapo" Guzmán Loera ante un pedido de extradición de Estados Unidos. Guzmán padre purga una condena a prisión perpetua en Estados Unidos.