El Sumo Pontífice se paseó en un jeep descapotable entre la multitud en la plaza San Pedro
El primer Papa latinoamericano de la historia de la Iglesia lució una sotana blanca y avanzó entre la multitud arriba del vehículo del que se bajó un par de veces para abrazar a los fieles. 

Martes 19 de Marzo de 2013

El Papa Francisco recorrió hoy la Plaza San Pedro en un jeep descapotable, saludando a las decenas de miles de fieles de todo el mundo que se congregaron para asistir a la misa de inauguración de su pontificado.

El argentino Jorge Mario Bergoglio, el primer papa latinoamericano en la historia de la Iglesia Católica, se mostró ante los fieles vestido con su sotana blanca y avanzó entre la multitud a bordo del coche sin blindaje, saludando a los fieles a izquierda y derecha.

A mitad de trayecto, el papa bajó del coche para besar a un discapacitado. También besó a varios niños que le acercaron durante el recorrido. La gente comenzó a llegar desde primeras horas de la mañana a la Plaza de San Pedro, que amaneció repleta de fieles, entre los cuales ondeaban banderas de numerosos países, también de Argentina y varios países latinoamericanos.

Antes de la misa, el papa recibirá los símbolos del poder papal: el anillo del Pescador y el palio, una estola de lana con tres cruces rojas, la misma que usó su predecesor Benedicto XVI. Según el Vaticano, para la misa de inauguración del pontificado se esperan delegaciones oficiales de 130 países.

Entre los asistentes se encuentran la presidenta argentina, Cristina Fernández, el vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, la canciller alemana, Angela Merkel, o los presidentes de Brasil, Dilma Rousseff, y México, Enrique Peña Nieto. Desde España anunciaron su participación el presidente del gobierno, Mariano Rajoy, y los príncipes Felipe y Letizia, además de varios ministros. 

Fieles llegados de todo el mundo; en especial de Argentina y Latinoamérica, van colmando esta mañana la Plaza San Pedro, que será escenario a partir de las 9.30 (hora local, 5.30 en Argentina) de la misa de inauguración del pontificado del papa Francisco.

Ante delegaciones de 132 países y líderes mundiales -entre ellos, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner-, el jesuita argentino Jorge Bergoglio dará inicio formalmente esta mañana a su pontificado, que es mirado con gran expectativa por todo el mundo ante los desafíos que dejó planteados Benedicto XVI tras su renuncia.

En la plaza, bajo un cielo despejado y un sol radiante tras varios días de lluvia, miles de fieles se van congregando tras pasar estrictas medidas de seguridad; entre ellos muchos latinoamericanos y, sobre todo, argentinos, con banderas, pancartas y su entusiasmo característico.

“La herida está abierta” dice el cartel -con las Islas Malvinas de fondo- que lleva bien alto Marcos Ramírez, un chaqueño que vive en Italia hace varios años y lleva la causa Malvinas tatuada en el corazón. Cuenta que la frase la dijo Bergoglio hace unos años en Buenos Aires y quiso rescatarla para que el mundo sepa del reclamo argentino.

“Estoy muy orgulloso de que nuestra presidenta Cristina Kirchner haya traído ayer el reclamo ante el papa. Que el mundo sepa del reclamo justo argentino. No hay lucha que no se gane sino se pelea”, dice Marcos con los ojos llenos de lágrimas,.

En otro extremo de la plaza, está Marcos Gandini y 15 amigos, hinchas fanáticos de San Lorenzo, el club de fútbol del ex arzobispo de Buenos Aires, y trajeron a la histórica plaza una impresionante bandera de 6 metros de largo con la foto del papa argentino y el escudo del CASLA.

“Estamos con mucha euforia. Nuestro objetivo es que el papa vea esta bandera y la imagen de la vuelta al mundo”, contó Marcos a Télam en medio de la colorida plaza, que se va llenando esta mañana con banderas y fieles llegados de todo el planeta que quieren asistir a un momento histórico.

Más reflexiva, Jeshua -una religiosa argentina que misiona en Siria- dice que este momento “es de mucha gracia, porque se puede ver a una iglesia viva, llena de fe y esperanza” y agrega que en Bergoglio ve “a una guía, un pastor, al representante de Jesús en la tierra”.

Los fieles -que reciben a la entrada un pequeño libro con el que podrán seguir el desarrollo de la ceremonia, que durará unas 2 horas- comenzaron a llegar a la plaza bien temprano, pugnando por el mejor lugar entre las vallas para estar cerca del primer papa latinoamericano, cuando éste recorra el lugar a bordo del papamóvil.

Hoy además de celebrarse el día de San José patrono de la iglesia universal, en Italia se festeja también el día del padre y aquí los principales medios de prensa locales hablan de “il giorno del Papa Francisco”.