Viernes 24 de Marzo de 2023
La visita del rey Carlos III de Inglaterra a Francia fue aplazada debido a las violentas protestas registradas el jueves en el país contra la reforma previsional. La suspensión la anunció la Presidencia de Francia en una nota oficial. Se esperaba al soberano británico en Francia para su primera visita de Estado de tres días, del 26 al 29 de marzo. Pero durante esos días las medidas de fuerza y marchas continuarán, así que se superpondrían con la visita de Carlos.
El Palacio del Elíseo precisó que los gobiernos francés y británico tomaron la decisión juntos tras una llamada telefónica entre Macron y Carlos. “Dado el anuncio ayer de una nueva jornada de acción nacional contra la reforma de las pensiones el próximo martes 28 de marzo en Francia, la visita del rey Carlos III, inicialmente prevista del 26 al 29 de marzo en nuestro país, será aplazada”’, explicó la presidencia francesa, que aseguró que la “visita de Estado será reprogramada lo antes posible”’. La decisión procede directamente del presidente francés, Emmanuel Macron, según dice la comunicación oficial difundida en Londres, que cita la actual “situación en Francia” como motivo del aplazamiento.
Su Majestad “espera tener la oportunidad de visitar Francia tan pronto como se puedan encontrar fechas más adecuadas”. Downing Street añadió que la decisión de aplazar la visita del Rey Carlos “se tomó con el acuerdo de todas las partes, después de que el presidente francés pidiera al gobierno británico que aplazara la visita”. El gobierno francés también señaló que el martes se espera una nueva jornada de huelgas y protestas masivas.
El viernes, Emmanuel Macron, en una rueda de prensa en Bruselas al término del Consejo Europeo, dijo sobre la violencia durante las protestas: “No cederemos a la violencia, en una democracia no hay derecho a la violencia”. El jueves, Francia volvió a salir a la calle contra la reforma de las jubilaciones y pensiones. La jornada fue de extrema violencia y disturbios en muchas partes del país, a la vez que masiva.
En la noche del jueves al viernes activistas incendiaron la puerta principal del ayuntamiento de Burdeos, en el suroeste del país. A última hora de la noche también se produjeron enfrentamientos entre manifestantes y agentes de policía en París. También se produjeron grandes protestas en Marsella, Lyon, Besançon, Rennes, Ruán y Arlés, así como en otras ciudades francesas.
Los sindicatos han convocado una nueva jornada de movilizaciones para el martes 28 de marzo, que iba a coincidir con la visita oficial del rey Carlos III de Inglaterra. Mientras tanto, la Dirección General de Aviación Civil ha pedido a las compañías aéreas que cancelen el 33% de sus vuelos de este domingo en el aeropuerto de París-Orly y el 20% del lunes, debido a la huelga de controladores aéreos. Las cancelaciones preventivas afectaron también al 20% de los vuelos del domingo en el aeropuerto de Lyon y al 20% del domingo y el lunes en Marsella.
Antes del aplazamiento de la visita de Carlos III, los sindicatos habían advertido que el rey “también estará en nuestra mira”. Lo habían amenazado dos sindicalistas, Mathieu Obry, de la CGT, e Yvan Fort, de Force Ouvrière. “Es casi seguro que el rey no podrá tomar el tranvía” en Burdeos, “como había previsto”, añadió Pascal Mesgueni, del sindicato democristiano CFTC. Para la visita oficial de Carlos a Francia se habían programado una cena en Versalles, una visita al Arco del Triunfo, un discurso en el Senado y una visita a Burdeos, donde estaba previsto un paseo en tranvía. Los gremialistas reaccionaron con virulencia a la entrevista televisiva que dio el presidente Macron el miércoles, en la que ratificó la reforma como inevitable. “No es un lujo, sino una necesidad”, aseguró. Ahora se espera el dictamen del Tribunal Constitucional, al que recurrió la oposición, pero la reforma tendrá que aplicarse a fines de año.