Domingo 16 de Marzo de 2008
El pastor evangélico Luis Palau cerró ayer en el Obelisco ante una multitud su festival "Sí a la vida", en el que exhortó a los asistentes a respetar los valores morales tradicionales, en una jornada en la que cosechó nuevas críticas por la realización del show en el centro porteño.
Palau se presentó por segundo día consecutivo en el escenario de grandes proporciones montado en la Plaza de La República, en Avenida 9 de Julio y Corrientes, ante miles de personas, muchas de ellas jóvenes, quienes cantaron y bailaron al ritmo de una decena de bandas musicales que se presentaron durante toda la tarde.
Durante el festival, jóvenes con carteles con la inscripción "Amigos del festival" repartían folletos con la imagen de Palau y sus enseñanzas, en las que recomendó "no jugar con drogas" y "correr hacia Cristo, porque él brinda la verdadera libertad, y no las drogas, el alcohol o la fornicación".
El festival religioso "Sí a la vida" fue realizado con la presencia de decenas de miles de personas, quienes colmaron la Avenida 9 de Julio y sus paralelas inmediatas desde Corrientes hasta Avenida de Mayo, donde fue cortado el tránsito desde las 18.30.
El cierre del festival se realizó en una jornada en la que se renovó la polémica por la autorización de la administración de Mauricio Macri para concretar el acto, por la que Palau debió salir a dar explicaciones, en las que negó haber dado dinero al gobierno porteño o a funcionarios para lograr la habilitación.
"No, nada, nadie pidió nada y nadie cobró", expresó el pastor Luis Palau. (DyN)