Sábado 26 de Diciembre de 2009
El Papa Benedicto XVI fue derribado por una joven que traspasó una valla de seguridad y saltó sobre él durante la misa de Nochebuena. La mujer había intentado ya el año pasado acercarse al Pontífice pero había sido disuadida por la escolta papal.
Anteanoche, Benedicto, de 82 años, cayó al suelo pero no sufrió mayores consecuencias por el golpe y pudo presidir el oficio religioso. Sin embargo, el cardenal francés Roger Etchegaray, de 87 años y de larga carrera como diplomático del Vaticano, sufrió una fractura de cadera el caer durante el incidente ocurrido en la basílica de San Pedro y deberá ser operado en el hospital Gemelli de Roma, dijo el vocero Federico Lombardi.
Más tarde, Lombardi dijo que el Vaticano revisará sus procedimientos de seguridad, aunque aclaró que no resulta realista el pensar que se puede garantizar la protección al 100% para el pontífice, tomando en cuenta que suele estar rodeado por miles de fieles en sus audiencias, misas y otros actos papales.
Lombardi dijo que los funcionarios de seguridad de la Santa Sede revisarán el episodio y “harán sus consideraciones”. Destacó que es razonable esperar que los responsables por la seguridad del Papa “tratarán de aprender de esta experiencia”.
Benedicto parecía un poco inseguro ayer al acercarse a su sillón en la logia que da a la Plaza de San Pedro para pronunciar su tradicional bendición navideña y fue ayudado por un asistente.
Pero enseguida abrió los brazos, bendijo a la multitud y pronunció el mensaje “Urbi et orbi” (A la ciudad y al mundo) sin ningún inconveniente. Después leyó saludos navideños en 65 idiomas, que fueron recibidos con cánticos y vivas.
En su discurso, el pontífice puso en perspectiva los efectos de la crisis financiera mundial, los conflictos en Tierra Santa y el Africa y la situación de “la pequeña grey” de cristianos en Irak.
Lombardi dijo que la agresora es la suizo-italiana Susanna Maiolo, de 25 años, quien sufre problemas psiquiátricos y que protagonizó un incidente similar en la misa de Nochebuena del año pasado. Maiolo no estaba armada y fue llevada a una clínica para ser tratada, agregó.
“No estaba armada, pero manifiesta signos de desequilibrio psicológico y fue internada en un centro sanitario, para ser sometida a tratamiento”, indicó también Lombardi.
No quiso hacer daño. Inmediatamente después de ser detenida, Maiolo fue llevada a la Gendarmería vaticana, donde se mostró confusa y agitada. Dijo que había querido abrazar al Pontífice.
Es la misma mujer que al final de la misa de gallo del 2008 también saltó unas vallas, aunque esa vez fue rápidamente arrojada al suelo por guardias de seguridad, sin llegar hasta el Papa.
En ambas ocasiones, la mujer vestía un abrigo rojo.
El jueves a la noche, Maiolo saltó una valla y se lanzó hacia el Papa cuando éste caminaba por el pasillo principal para dar inicio a la misa. Los guardias de seguridad la derribaron, pero llegó a tomar la túnica del pontífice y hacerlo caer al suelo junto a ella, de acuerdo con un video de un testigo.
Al caer, Benedicto XVI perdió su mitra y su báculo. Se quedó unos segundos en el piso antes de que lo ayudaran a levantarse. En ese momento algunas personas gritaron “¡Viva el Papa!” y varios más lo animaron.
Tras ponerse en pie, el pontífice, ayudado por guardias a cada lado, retomó su caminata hacia el altar para comenzar la misa. Se veía un poco perturbado y se sentó con dificultad, apoyándose en el brazo de su silla.
Benedicto XVI no formuló comentarios sobre el incidente cuando comenzó la misa de Nochebuena ni tampoco lo hizo ayer. l (AP, DPA y Reuters)