Domingo 26 de Noviembre de 2023
El Papa Francisco no rezó el Angelus desde el balcón del Palacio Apostólico en la plaza San Pedro, como de costumbre, sino que lo hizo desde su residencia en Santa Marta, a través de una pantalla gigante. El Papa tiene una gripe que lo obligó a cancelar su agenda. “Hoy no puedo mirar por la ventana, tengo inflamación pulmonar”, comentó el Papa, para preocupación de los fieles que lo seguían en las pantallas dispuestas en Plaza San Pedro.
Oficialmente, el Vaticano solo admite “un ligero estado gripal” del Papa. Pero este se encargó de dar información más preocupante. “Hoy no puedo mirar por la ventana porque tengo este problema de inflamación pulmonar, y leyendo la reflexión estará monseñor Paolo Braida que las conoce bien porque es él quien las hace y siempre las hace tan bien. Muchas gracias por su presencia”, dijo Francisco en la transmisión en directo.
Posteriormente, dio el relevo de la palabra a Braida, quien leyó las reflexiones que acompañan al rezo. El pontífice sí recitó el Angelus, aunque con alguna dificultad. Incluso se tapó la boca con la mano mientras tosía.
El sábado el Vaticano anunció oficialmente que la agenda del pontífice era cancelada debido a que se encontraba con un “ligero estado gripal”. “Las audiencias del Santo Padre previstas para esta mañana quedan canceladas debido a un ligero estado gripal”, indicó el escueto comunicado de la Santa Sede. Pero luego Francisco se sometió a una tomografía para descartar riesgo de “complicaciones pulmonares” en el hospital Gemelli de Roma: “La prueba dio resultado negativo y el Papa regresó a Casa Santa Marta”, informó el Vaticano. Sin embargo, este domingo el propio Papa se encargó de informar que sufría de una “inflamación pulmonar”. Su tos también preocupó a los fieles que lo escuchaban. Incluso un grupo llevó una pancarta de apoyo al Papa. “Francesco come Pietro. Coraggio!” decía en italiano (Francisco es como Pedro. Coraje!).
El sábado, el líder católico tenía agendado un encuentro con el presidente de Guinea-Bisáu, Umaro Sissoco Embaló, mientras que sus compromisos de los próximos días se mantienen en la agenda, incluido el viaje de Dubai del viernes 1º de diciembre para la cumbre COP 28 sobre cambio climático. Asimismo, el 28 de noviembre tiene previsto acudir a la reunión de los obispos de la Conferencia Espicopal Española en el Dicasterio para el Clero en el Vaticano, y un día antes, el 27, recibir en audiencia al presidente de Paraguay, Santiago Peña.
El pasado 6 de noviembre el propio Francisco explicó, con voz cansada, que no estaba bien de salud y que prefería no leer el discurso que tenía preparado al recibir a los rabinos europeos, pero no interrumpió las actividades de su agenda. “Buenos días, los saludo a todos y les doy la bienvenida. Gracias por esta visita que tanto me gusta, pero sucede que no estoy bien de salud y por eso prefiero no leer el discurso sino dárselos y que ustedes lo lleven”, dijo el Papa con voz cansada y ronca. Posteriormente, el portavoz del Vaticano, Matteo Bruni, aclaró que el Papa estaba “un poco resfriado”, pero sus actividades continuaron regularmente.
La reaparición de un cuadro respiratorio a pocas semanas de distancia no parece una buena señal, pese a que el Vaticano mantiene su optimismo en sus partes de prensa.
En su mensaje de este domingo, leído por monseñor Paolo Braida, Francisco destacó la tregua entre Israel y Hamas para el intercambio de rehenes tomados por el grupo islamista a cambio de prisioneros y de una tregua y advirtió del peligro del cambio climático al anunciar el viaje que hará a la cumbre COP28 de Dubai.
“Agradecemos a Dios porque hay finalmente acuerdo entre Israel y Palestina y algunos rehenes fueron finalmente liberados”, planteó el pontífice tras el Angelus en el mensaje que leyó monseñor Braida. “Rezamos para que pronto sean todos liberados, pensamos en sus familias”, sostuvo Francisco en el mensaje leído por Braida. En su llamado, Francisco pidió “que entren a Gaza más ayudas humanitarias y que se insista en el diálogo, que es la única vía para tener paz”.
Por otro lado, en vista del viaje que hará del 1 al 3 de diciembre, el Papa planteó que “nuestro mundo está amenazado de otro peligro, el climático, que pone en riesgo la vida sobre la Tierra, especialmente a las futuras generaciones. Esto es contrario al proyecto de Dios que creó todo para la vida. Por eso el próximo fin de semana iré a Emiratos Arabes Unidos para intervenir en la COP28 de Dubai”, ratificó sobre su viaje al encuentro climático organizado, entre otros, por Naciones Unidas.