El Papa rechazó la bendición de uniones de divorciados
El Papa Benedicto XVI rechazó ayer la bendición de las uniones de divorciados, durante un encuentro con los obispos franceses en el templo de peregrinaje católico de Lourdes, durante su visita a Francia. "No podemos autorizar pasos que sirvan para bendecir uniones ilegítimas", consideró el Pontífice.

Lunes 15 de Septiembre de 2008

El Papa Benedicto XVI rechazó ayer la bendición de las uniones de divorciados, durante un encuentro con los obispos franceses en el templo de peregrinaje católico de Lourdes, durante su visita a Francia.

  "No podemos autorizar pasos que sirvan para bendecir uniones ilegítimas", consideró el Pontífice. "La Iglesia se mantiene firme en la idea de la indisolubilidad del matrimonio, mientras aparta con el mayor cuidado aquello que por distintos motivos no se puede respetar", destacó el Papa durante su visita a Francia, donde uno de cada dos matrimonios celebrados anualmente termina en divorcio. El propio presidente francés, Nicolas Sarkozy, está casado en terceras nupcias.

  "La familia está en crisis, la convivencia estable de una pareja con sus hijos ha perdido para muchos el carácter ejemplar", dijo el Papa. "La experiencia muestra que la familia es pilar básico de toda sociedad y la célula viva de la Iglesia", añadió.

Vocaciones. Benedicto XVI advirtió a los obispos, en vista de la falta de sacerdotes en Europa, que "animen a los jóvenes y menos jóvenes al oficio de sacerdote". La vocación en Francia se redujo en un 50% desde los años 70. Además hizo un llamamiento a la tolerancia con los tradicionalistas que celebran las misas en latín, según el rito previo al Concilio Vaticano II. El Papa volvió aprobar ese rito desencadenando fuertes críticas. En Francia, un grupo escindido de la Iglesia celebra las misas según el denominado rito tridentino, en el que el sacerdote da la espalda a los fieles.

  Benedicto XVI se reunió con los obispos galos tras celebrar una multitudinaria misa en Lourdes, en conmemoración de los 150 años de las apariciones de la Virgen María en esa localidad. Durante la misa, Benedicto llamó a los católicos a renovar el "espíritu misionero": "Al volcarse a dios, el hombre se encuentra a sí mismo", dijo.

  El alemán fue recibido con entusiasmo en la plaza donde se celebró el oficio, situada cerca de la gruta donde hace 150 años la Virgen María fue vista por Bernadette Soubirous.

  El papamóvil atravesó lentamente la multitud durante unos 20 minutos.

  El Papa Benedicto XVI celebrará hoy una misa dedicada a los enfermos frente a la basílica de Nuestra Señora del Rosario, en Lourdes, con la que pondrá fin al décimo viaje al extranjero de su pontificado, que lo llevó durante cuatro días por varias ciudades francesas. (DPA)