El Papa Francisco inicia una "complicada" gira pastoral por tres países africanos
En su primera visita apostólica al continente africano, el nivel de alerta por posibles atentados es alto. La región está convulsionada por guerras civiles y por el extremismo islámico. 

Miércoles 25 de Noviembre de 2015

El Papa Francisco inicia hoy una gira que lo llevará a Kenya, Uganda y República Centroafricana, en la que será su visita más complicada ante el nivel de alerta por posibles atentados.

Kenya y Uganda, que suministran un contingente militar a la Amisom (fuerza de la Unión Africana en Somalia), son blanco privilegiado de los islamistas somalíes Al-Shabaab, aliados de Al-Qaeda. Por eso, los gobiernos de los dos países anunciaron el despliegue de unos 10 mil policías en Nairobi y en Kampala, las dos capitales donde el Papa celebrará sendas misas multitudinarias al aire libre.

Esta es su primera visita apostólica al continente africano, a donde llegará para "tomar contacto directo" con realidades propias de esos países —como los refugiados y las prolongadas guerras civiles—, y desoyendo las recomendaciones de acortar su recorrido por cuestiones de seguridad.

El Papa también hizo caso omiso de las recomendaciones de los Cascos Azules de la ONU, que le aconsejaron quitar a la República Centroafricana del periplo ante el nivel de alerta por posibles atentados "en una zona muy convulsionada, no por la guerrilla del Estado Islámico sino por una guerra civil", que sólo entre septiembre y octubre produjo unas cuarenta muertes violentas en la capital, Bangui.

En Kenia visitará un barrio de favelas, en Uganda escuchará la historia de un niño soldado y en la República Centroafricana visitará un campamento de refugiados, en unas zonas en crisis agravadas con disturbios.

"La visita a Africa era algo que quería hacer sin falta", declaró el portavoz del pontífice, Federico Lombardi. "Llevará el amor de Dios a un continente que necesita de la Iglesia y en el que se viven problemas, conflictos, odio y violencia". Se estima que en el continente viven unos 180 millones de católicos y que la tendencia es al alza.

Con su undécimo viaje al extranjero, el pontífice se mantiene fiel a sus principios de llevar a la Iglesia a la periferia, y visitar países pobres y a menudo olvidados. Mario Bergoglio, de 78 años, nunca había estado a Africa antes de ser elegido Papa.

Aunque el pontífice es conocido por sus gestos poco convencionales, sorprendió a todos que viajase a un país convulsionado como República Centroafricana, con una estructura y una seguridad precarias. Lombardi aseguró que fue el santo padre quien decidió realizar este viaje, porque "sigue la situación" de este país, el tercero más pobre el mundo según informes de la ONU, donde se enfrentan desde 2013 rebeldes musulmanes con milicias cristianas, un conflicto por el que han muerto miles de personas. Aproximadamente uno de cada cinco habitantes huyó de la violencia.

"Hago un llamamiento a las partes involucradas para que la espiral de violencia cese", clamó Francisco, quien espera contribuir con su viaje a la pacificación de la región. Pero hay expertos que consideran que su visita podría tensar aún más la situación entre los grupos religiosos.

"Los extremistas de ambas partes continuarán incitando a sus grupos a realizar actos violentos en su propio interés", afirmó Ben Payton, analista de Africa de la consultora de riesgo Maplecroft Verisk.

En octubre, un incidente en Bangui, la capital, desencadenó una nueva ola de violencia en la que murieron 79 personas y 414 resultaron gravemente heridos según la ONU.

Los guardias de seguridad del pontífice se encontrarán ante todo un reto en esa etapa de la visita, puesto que además, Francisco no está a favor de la utilización de vehículos blindados y otros sistemas de seguridad. El portavoz del Papa informó que éste no tiene ningún miedo y que en Bangui utilizará su papamóvil abierto.

El pontífice quiere llevar esperanza a las personas en Africa y estar cercano a ellos, principalmente a los pobres y a los desamparados. Por ello, el viernes visitará en Nairobi, su primera parada, el barrio de infraviviendas Kangemi, donde unas 100.000 personas viven en espacios minúsculos. "Nunca nos hubiéramos imaginado que el Papa vendría a Kangemi", afirma Patrick Kamau, uno de los habitantes del suburbio.

Su visita es también un toque de atención para los políticos africanos que ignoran a su población más desfavorecida. "El quiere mostrar al mundo que los pobres importan". El pontífice celebrará mañana, también en Nairobi, la misa que se prevé más concurrida de todo el viaje. El Vaticano estima que acudirán unos 500.000 fieles.

En Uganda, la segunda etapa, Francisco seguirá el sábado la estela de sus predecesores visitando un santuario para los mártires del país, algo que ya hicieron Pablo VI en 1969 y después Juan Pablo II. En Namugongo, Kampala, el rey Mwanga torturó hace 130 años a 22 católicos y 10 anglicanos por negarse a renunciar al cristianismo. Muchos de ellos fueron quemados vivos.

El Papa oficiará allí una misa frente a 100 mil fieles. Más tarde, escuchará los testimonios de un niño soldado y de un católico portador del virus VIH.

Antes del final de su visita, el domingo, abrirá una puerta sagrada de la catedral de Bangui a modo de introducción del Jubileo de la Misericordia, el año santo que comienza el 8 de diciembre en Roma.

"Quiero acercar el rezo de la Iglesia a esta nación tan profundamente atormentada y afligida e invitar a los centroafricanos a ser testigos de la misericordia y la reconciliación", dijo Francisco para explicar una decisión tan inusual.

Antecedentes. Desde Pablo VI, todos los Papas han viajado al continente. Pablo VI viajó en 1969 a Uganda, el único país africano donde puso los pies. Pasó tres días. Las tres localidades donde pasó serán también visitadas por Francisco: Entebbe, Kampala y Namugongo.

Como ocurre en cada continente, el pontífice más presente es Juan Pablo II, el Papa Viajero. Visitó 41 países en 15 viajes diferentes. El primero fue a Costa de Marfil en 1980, el último fue Egipto en el año 2000. En algunos repitió: en Kenia estuvo en tres ocasiones; en Burkina Faso, Costa de Marfil y República Democrática del Congo estuvo en dos ocasiones; mientras que en el resto solo viajó una vez.

En total, Juan Pablo II pasó cerca de tres meses en tierras africanas.

Benedicto XVI viajó a Africa en 2009 y en 2001, y visitó tres países: Benín, Angola y Camerún. En total pasó diez días en un continente en el que visitó cuatro localidades.

Peligro

La seguridad es muy precaria, sobre todo en República Centroafricana, donde el Papa debe realizar una visita de 24 horas. Podría ser anulada.