El Papa encabezó la Vigilia Pascual tras el faltazo en el vía crucis

Francisco participó de todos los ritos de la ceremonia en la basílica de San Pedro. Súplica por los “pueblos golpeados por la injusticia”

Sábado 30 de Marzo de 2024

El Papa presidió este sábado la misa de la Vigilia Pascual durante dos horas y media en la basílica de San Pedro del Vaticano.

La celebración de la resurrección de Cristo fue afrontada bien por Francisco a quien en algunos momentos se lo vio cansado. Mientras, unos seis mil fieles y muchos cardenales, obispos y sacerdotes siguieron sus pocos pasos y sus exhortaciones preocupados por su salud.

El viernes a la noche el Pontífice había decidido quedarse en el Vaticano para seguir desde allí el Vía Crucis en el Coliseo y no presidirlo en cuerpo presente.

Solo cinco minutos antes de su llegada al Coliseo se anunció que Francisco había decidido estar ausente para cuidar mejor su salud en las ceremonias de la Vigilia del sábado y las ceremonias del domingo de Pascua, con una misa en San Pedro y un saludo “Urbi et Orbi” (a la ciudad de Roma y el mundo) que concluirán las celebraciones de la Semana Santa.

El sábado a la noche la Vigilia Pascual se vivió en una basílica a oscuras para recordar el luto de la muerte de Cristo. El Papa pidió en su homilía “que se aleje la desesperación para los pueblos destruidos por el mal y golpeados por la injusticia”.

La larga celebración conmemoró la espera de la resurreccion de Jesús. El Papa participó de todos los ritos, habló en voz más bien baja pero fue claro y estuvo animado frente a los esfuerzos. En la homilía dijo que “a veces sentimos que una lápida ha sido colocada pesadamente en la entrada de nuestro corazón, sofocando la vida, apagando la confianza, encerrándonos en el sepulcro de los miedos y las amarguras”.

Francisco los llamó “los escollos de la muerte”. Dijo que son todas las experiencias y situaciones que “nos roban el entusiasmo y la fuerza para seguir adelante”.