El Papa echó a un obispo conservador que lo criticaba abiertamente
Joseph Strickland era hasta hoy el titular de la diócesis estadounidense de Tyler, en Texas. Bergoglio envía así un mensaje a otros rebeldes

Sábado 11 de Noviembre de 2023

El Papa Francisco destituyó al obispo estadounidense Joseph Strickland, conocido por sus posiciones conservadoras y sus críticas a Jorge Bergoglio. La lucha interna entre “progresistas”, que son los seguidores del Papa, y el ala conservadora tradicionalista de la Iglesia no cede pese a que el argentino ya lleva más de 10 años en el trono pontificio.

  La decisión de remover a un alto cargo de la Iglesia, una medida muy poco frecuente, se produjo después de que el Papa enviara en junio a dos obispos estadounidenses a visitar la diócesis de Strickland, en Texas. “El Santo Padre destituyó a Joseph E. Strickland del gobierno pastoral de la diócesis de Tyler (Estados Unidos)”, anunció el Vaticano en un comunicado. El obispo de Austin, Joe Vásquez, fue nombrado administrador apostólico de la diócesis. El Vaticano no especificó el motivo de la inspección apostólica -que el propio Strickland hizo pública-, ni cuáles fueron sus conclusiones. Strickland, nombrado por el anterior papa Benedicto XVI en 2012, ha sido uno de los críticos más prominentes de Francisco.

  El Papa, de 86 años, intenta actualizar a la Iglesia, lo que lo enfrenta a la oposición de la históricamente fuerte ala conservadora. Esto se percibe muy especialmente en Estados Unidos. Los críticos de Francisco lo acusan de sembrar confusión y no respetar las creencias fundamentales de los católicos. Strickland se expresó numerosas veces en ese sentido. En un mensaje publicado este año en X (ex Twitter), Strickland acusó al Papa de “socavar el depósito de la fe”. En su blog en septiembre, el obispo respondió a los rumores de que el Vaticano lo alentó a dar un paso al costado. “No puedo dimitir como obispo de Tyler, ya que equivaldría a abandonar el rebaño a mi cargo”, escribió. “También he dicho que respetaré la autoridad del papa Francisco si me destituye como obispo de Tyler”, escribió. “Amo a Jesucristo y a la Iglesia católica que él fundó. Mi único deseo es decir su verdad y vivir la voluntad de Dios lo mejor que pueda”, añadió.

  Ahora llegó esa destitución. Es realmente inusual que el Papa releve a un obispo. Los prelados tienen la obligación de presentar su renuncia cuando cumplen 75 años. Si el Vaticano descubre problemas de gobernanza o de otro tipo que requieren que el obispo renuncie antes de llegar a esa edad, lo habitual es que se lo presione para que renuncie por el bien de la diócesis y la Iglesia. Pero en el caso de Strickland, el comunicado de la Santa Sede dejó claro que no se le ofreció la posibilidad de renunciar y que Francisco lo “relevó” de su puesto.

  Strickland en 2018 se sumó a las acusaciones contra el pontífice del ex nuncio en Estados Unidos, Carlo Maria Viganò, sobre el supuesto conocimiento de Francisco de los abusos del cardenal Theodore McCarrick. En una carta a sus feligreses en agosto de 2018, Strickland consideraba “creíbles” las acusaciones de Viganò contra el Papa. También había criticado el debate a puertas cerradas organizado por Francisco acerca de volver a la Iglesia más “inclusiva y sensible”. Se debatieron temas tabú, como incluir a las mujeres en puestos jerárquicos y recibir a los católicos de la comunidad LGBTQ+, pero el documento final no se apartó de la doctrina tradicional.

  Strickland dijo que era una “burla” que siquiera se incluyeran semejantes temas en la discusión. Incluso participó de una marcha en contra de la semana del orgullo LGBTIQ+. “Lamentablemente, es posible que se tache de cismáticos a quienes disienten de los cambios que se proponen”, escribió Strickland. “En realidad, quienes proponen cambios a aquello que no se puede cambiar tratan de expropiar la Iglesia de Cristo y son, en efecto, los verdaderos cismáticos”, agregó.