Viernes 25 de Septiembre de 2009
Ciudad del Vaticano- El papa Benedicto XVI reiteró hoy que el divorcio, la convivencia y las familias ampliadas arruinan la vida de muchos niños, con frecuencia “privados del apoyo de los padres, víctimas del malestar y del abandono”.
El papa hizo estas declaraciones al recibir a un grupo de obispos brasileños en visita 'ad limina'.
Son niños “que se sienten huérfanos no porque son hijos sin padres sino porque son hijos que tienen demasiados padres”, subrayó el pontífice, en declaraciones citadas por la agencia Ansa.
Joseph Ratzinger denunció “un asedio a la familia” basada en el matrimonio entre hombre y mujer y “la profunda incertidumbre difundida en el ”mundo secularizado, especialmente desde cuando las sociedades occidentales legalizaron el divorcio“.
“La Iglesia no puede permanecer indiferente frente a la separación de los cónyuges y a los divorcios, frente a la ruina de las familias y de las consecuencias creadas a los hijos por el divorcio”, dijo el Papa.
“Estos, para ser instruidos y educados, necesitan de referencias muy precisas y concretas, de padres determinados y seguros que colaboren en su educación. Ahora es este principio que la práctica del divorcio está deteriorando y comprometiendo con la llamada familia ampliada y móvil, que multiplica los 'padres y las madres' y hacen de modo que la mayoria de los que se sienten 'huérfanos' no sean los hijos sin padres, sino los hijos que tienen demasiados”.
“Esta situacion, como la inevitable interferencia y el entrecruce de relaciones genera conflictos y confusiones internas, contribuyendo a crecer e imprimir en los hijos una tipología alterada de familia, asimilable de algún modo a la convivencia, a raíz de su precariedad”, concluyó el sumo pontífice. (Télam)