Jueves 08 de Octubre de 2009
El Papa Benedicto XVI designó a monseñor Oscar Ojea obispo coadjutor de San Isidro y sucederá en el cargo a monseñor Jorge Casaretto cuando éste eleve al Vaticano su renuncia por alcanzar el límite de edad canónica en poco más de dos años, se informó oficialmente ayer.
Desde el obispado se explicó que Casaretto pidió en abril pasado al pontífice, en el marco de la visita ad límina, un coadjutor a fin de lograr “una transición ordenada que redunde en beneficio de la feligresía y el clero” de esa jurisdicción eclesiástica bonaerense.
Casaretto dijo ayer estar “contento y agradecido” por el nombramiento de Ojea como coadjutor, y consideró que así podrá dedicarle más tiempo a las tareas que demanda la Pastoral Social a nivel nacional, que “se han incrementado”.
La diócesis de San Isidro es considerada una de las más importantes, detrás de la arquidiócesis de Buenos Aires, por tener en su territorio a quienes tienen el mayor poder de decisión económica y política, y también por estar marcada por fuertes desigualdades sociales.
La llegada de monseñor Oscar Ojea, hasta ahora obispo auxiliar porteño, implica además que el cardenal Jorge Bergoglio hizo primar su posición en el Vaticano al imponer a uno de sus hombres de confianza a la hora de nuevos nombramientos diocesanos.
Casaretto, quien cumplirá 73 años en diciembre próximo, deberá presentar su renuncia dentro de dos años, aunque el Papa podría decidir entonces que continúe por un tiempo más al frente de la diócesis.
En tanto Ojea, quien cumplirá 63 años el jueves venidero, recién asumirá en forma efectiva el cargo de obispo cuando el Vaticano acepte la dimisión de Casaretto.
El nombramiento fue dado a conocer ayer simultáneamente en Roma y Buenos Aires.
Casaretto, como titular de la Pastoral Social, impulsa acciones para encaminar un diálogo que permita acordar políticas públicas para erradicar la pobreza y la exclusión social. Sus dichos provocaron fuertes polémicas en los gobiernos de Néstor Kirchner y de Cristina Fernández, sobre todo cuando meses atrás alertó que la pobreza estaba próxima al 40 por ciento. l (DyN)