Viernes 31 de Marzo de 2023
El Papa Francisco sentía este viernes prisa por abandonar el Hospital Gemelli, donde permanecía ingresado desde el miércoles por la tarde por una “bronquitis de base infecciosa”.
Este sábado regresará a la Casa Santa Marta, su residencia en el Vaticano, donde ni siquiera tiene intención de someterse a unos días de reposo, pues ya se ha confirmado que estará en la Plaza San Pedro el domingo por la mañana para la Misa de Ramos, que abre los ritos de la Semana Santa.
“El equipo médico que sigue a Su Santidad el Papa Francisco, tras valorar los resultados de los exámenes realizados hoy y la evolución clínica favorable, ha confirmado el alta del Santo Padre en el Hospital Gemelli para el sábado”. Así lo anunció a los periodistas el director de la Oficina de Prensa del Vaticano, Matteo Bruni.
La repentina aceleración de los acontecimientos se debe, sí, a la evolución positiva de la infección respiratoria de origen viral que ha afectado a Bergoglio, a que los exámenes en el Policlínico Universitario han descartado problemas cardíacos o pulmonares más graves, a su clara y rápida mejoría en virtud de la “terapia antibiótica en infusión”.
Pero también al deseo del Papa de no faltar a su presencia en las liturgias de la semana previa a la Pascua, la más solemne del año litúrgico que celebra la muerte y resurrección de Cristo.
“La jornada de ayer transcurrió bien, con un curso clínico normal. Por la noche, el Papa Francisco cenó, comiendo pizza, junto a quienes le asisten en estos días de hospitalización: con el Santo Padre estaban los médicos, las enfermeras, los asistentes y el personal de la Gendarmería”, añadió, no sin una nota de “color”.
Poco más de media hora después, llegaba un nuevo anuncio del portavoz de la Santa Sede: “Puedo confirmar que, como está previsto que abandone el hospital mañana, se espera que el Papa Francisco esté presente en la Plaza de San Pedro el domingo para la celebración eucarística del Domingo de Ramos, la Pasión del Señor”. Y para quienes aún tenían dudas sobre la realización de la liturgia, la aclaración por separado: “Aclaro que si está presente, presidirá”, dijo Bruni.
En cualquier caso, el domingo en la Plaza de San Pedro, al Papa que presidirá la Misa se unirá el cardenal vicedecano Leonardo Sandri para la procesión de las Palmas y para oficiar el altar en la parvis. Otros cardenales celebrantes asistirán al Papa en los ritos pascuales posteriores. Pero la jornada de Francisco en Gemelli reservaba hoy otra sorpresa. Por la tarde, de hecho, un sonriente y relajado Bergoglio, vestido con sotana blanca, visitó a los niños de la planta de oncología pediátrica del hospital, a los que llevó rosarios, huevos de chocolate y ejemplares del libro “Jesús nació en Belén de Judea”.
Bautizó un bebé
Durante la visita, que duró cerca de media hora, el Papa impartió el sacramento del bautismo a un bebé, llamado Miguel Ángel, de pocas semanas de vida. “Ya es cristiano. Ve a la parroquia y di que el Papa lo ha bautizado”, se dirigió Francisco a la madre de Miguel Ángel.
Al final regresó a la sala del décimo piso. La próxima será, por tanto, la tercera y última noche de estancia del Pontífice en el Hospital Gemelli, la segunda tras la de julio de 2021 por una operación de colon.
“Las pruebas y los trabajos de la vida, vividos en la fe, ayudan a purificar el corazón, lo hacen más humilde y, por tanto, más dispuesto a abrirse a Dios”, escribió ayer en un tuit.
“Sabe afrontar”
“El Papa está de muy buen humor y es una persona que sabe afrontar estos problemas físicos con mucha serenidad, está un poco acostumbrado y es muy bonito ver la reacción del mundo con tantos mensajes de cercanía y tanta oración. El Papa afronta con gran serenidad estos pequeños problemas que han pasado muy rápido”, dijo el padre Antonio Spadaro, director de Civiltà Cattolica, en una conexión de vídeo desde el Maschio Angioino de Nápoles.
“Su presencia será importante”, añadió, “en un momento tan central, sagrado para los creyentes, pero su presencia y su mensaje ’Urbi et Orbi’, que estará allí en Pascua, será un mensaje dirigido a todo el mundo. Desde esa logia de bendiciones de la Plaza de San Pedro, la figura del Papa lanzando un mensaje de esperanza al mundo será y es importante”.