El padre de un bebé gravemente enfermo aceptó que lo desconecten
Un padre británico que había estado luchando legalmente con su ex esposa para evitar que su hijo gravemente enfermo fuese desconectado, retiró ayer su oposición a una maniobra que había sido respaldada por médicos y la madre del bebé, en Londres.

Miércoles 11 de Noviembre de 2009

Un padre británico que había estado luchando legalmente con su ex esposa para evitar que su hijo gravemente enfermo fuese desconectado, retiró ayer su oposición a una maniobra que había sido respaldada por médicos y la madre del bebé, en Londres.

La decisión fue alcanzada en el séptimo día de un caso cargado emocionalmente en la Corte Suprema, en el cual un juez enfrentaba la difícil tarea de decidir si el bebé RB, de un año y con discapacidad crónica, debiese continuar viviendo o morir en paz, tras el retiro de respiradores artificiales.

RB nació el 10 de octubre del año pasado, afectado por lo que se cree es un síndrome miasténico congénito, una rara condición neuromuscular que limita de forma grave la capacidad respiratoria y la movilidad de los miembros.

De acuerdo con los profesionales, la mitad de los casos de síndrome miasténico congénito, de los trescientos que existen en el Reino Unido, "no son tratables", e indican que el que ahora les ocupa es claramente uno de ellos.

Testigos médicos expertos lo describen como una persona que tiene un cerebro normal encerrado en un cuerpo inmóvil y "no comunicativo". "Ahora todas las partes de la corte están de acuerdo que beneficiaría a RB seguir el camino sugerido por los médicos", indicaron al juez Justice McFarlane abogados de la autoridad de salud a cargo del bebé.

El juez dijo que era "un resultado triste, pero en mi opinión inevitable" y el "único defendible para RB".

Las autoridades del hospital habían intentado conseguir una orden de la corte que permitiera una muerte con dignidad para RB en vez de continuar una existencia que los médicos calificaron como "miserable y lamentable".

Su padre inicialmente se opuso a la solicitud, argumentando que su hijo mostraba signos de movimiento voluntario cuando le mostraban juguetes y debiera tener la posibilidad de vivir, a pesar de tener una discapacidad crónica. Y avalaba la posibilidad de someter a su hijo a una traqueotomía.

"Abrió sus ojos, parecía sonreír y meneó los brazos y las piernas", había asegurado el padre al relatar una de las últimas visitas a su hijo en el hospital. En su testimonio ante el juez para avalar la lucidez mental del pequeño, así como algunos momentos de placidez en medio de su supuesto sufrimiento, había dicho que el bebé "a veces toca el tambor con manos y pies y es capaz de pintar".

Los abogados del padre habían presentado al tribunal un video en el que mostraban esas reacciones. Destacaron que el cerebro del niño funciona perfectamente y no ha resultado afectado por la enfermedad. Aseguraban que puede ver, oír, sentir y reconocer a sus progenitores. Pero la madre dijo que es ella la que ha estado continuamente al lado de su hijo e insiste en que su sufrimiento es patente. "No puedo soportar verlo sufrir. Sería cruel hacerle seguir así", declaró.

"Se me rompe el corazón". Y añadió: "Prefiero tener que llorar su muerte a verlo padecer más dolor. Tengo que poner mi hijo en primer lugar. Se me rompe el corazón viéndole sufrir y no quiero que continúe de esta manera".

Según su abogado, a la hora de apoyar la posición de los médicos que atienden al bebé, "ella ha escuchado y consultado a algunos de los mejores médicos del mundo. Ha estado junto a la cuna de su hijo en el hospital desde el día que nació. Cada día ha podido ver el dolor que sufre el niño sólo para sobrevivir".

Expertos médicos aseguran que su principal preocupación era que el bebé era incapaz de mostrar, a través de su expresión facial o movimiento corporal, cuando sentía dolor durante el tratamiento estresante al que debían someterlo.

A través de un comunicado conjunto emitido por los abogados del caso, informaron que el padre de RB se había quedado tranquilo con la decisión de levantar la objeción legal a prolongar la asistencia y lamentaba que "más tratamientos médicos tristemente ya no beneficiaban a RB". Y agregaron que "esta ha sido una decisión muy angustiosa". l (Reuters)

Ejemplares

El juez del Tribunal Superior de Londres Justice Mc Farlane elogió a los jóvenes padres veinteañeros, separados amistosamente, que habían sido "ejemplares" al atender a su hijo en una cama de hospital cada día durante su corta vida. Ambos padres lloraron y la madre dejó la sala con lágrimas, pero volvió para escuchar el homenaje que realizó el juez a ellos y a los médicos y enfermeras que estuvieron a cargo del niño. El caso de Baby RB ha conmocionado a los británicos porque el niño es consciente de lo que le rodea y cuenta con plena actividad cerebral.