Martes 01 de Septiembre de 2009
Londres.- El padre de Phillip Garrido, el hombre que mantuvo secuestrada durante 18 años a la joven Jaycee Lee Dugard, a quien violó reiteradamente y con quien tuvo dos nenas, no descarta que su hijo sea capaz de matar, según admitió hoy en una entrevista con la prensa norteamericana.
“Pienso que podría estar implicado en lo de las prostitutas”, dijo Manuel Garrido, de 88 años, en relación con los asesinatos no resueltos de varias mujeres cerca del lugar donde trabajaba su hijo, precisó al diario The Sun.
“Mi hijo ha hecho algo muy enfermo, y es correcto analizar todas las otras cosas terribles que pasaron en la misma época”, dijo tras añadir que probablemente la policía no tenga éxito porque “él es muy hábil; si tenía que librarse de un cadáver, lo hubiese tirado a un río”.
Además del caso de Jaycee, secuestrada cuando la pequeña apenas tenía 11, y a Katie Hall, secuestrada y violada durante horas, la policía investiga a Phillip Garrido, de 58 años, por los asesinatos no resueltos de una serie de prostitutas en los años 90.
Según el diario, los agentes reabrieron los casos de diez mujeres y tres niñas que desaparecieron tras la liberación de Garrido de la cárcel. Garrido había sido detenido en momentos en que secuestró a Hall en 1976, a quien violó durante horas. En esa oportunidad y por casualidad, un policía descubrió el escondite de Garrido en un depósito, liberó a la víctima y detuvo al agresor.
Garrido fue condenado a 50 años de cárcel, pero puesto en libertad condicional tras cumplir 11 años de prisión. En 1991, pocos años después de su liberación, secuestró en el estado de California a Jaycee, la niña a la que mantuvo oculta durante 18 años en un jardín detrás de su casa en Antioch, en ese estado norteamericano, donde abusó de ella, según la acusación de la fiscalía contra este hombre de 58 años y su esposa Nancy Garrido.