Lunes 07 de Septiembre de 2020
La momia de Rosalía de Lombardo, que se encuentra en la Capilla de los Niños en Palermo, encierra un misterio que hiela la sangre. Conocida como “La Bella Durmiente”, tiene cien años de antigüedad y aún sin vida y momificada, ante la mirada azorada de sus visitantes, parpadea, lo que no solo causa asombro sino también escalofríos.
Rosalía de Lombardo fue una niña siciliana que antes de cumplir los dos años, en 1920, murió como consecuencia de una neumonía derivada de la pandemia de gripe de 1918. Su cuerpo fue sometido al proceso de momificación y permanece intacto. A lo largo de los años fue visto por miles de personas que se sorprendieron por su belleza.
También, por el hecho de que abre y cierra los ojos, en apariencia, sin una explicación cierta. Tanto es así que circuló la versión de que la pequeña era la reencarnación o una presencia de Santa Rosalía, una figura religiosa muy importante de Palermo que, según cuentan, fue llevada a una cueva por un grupo de ángeles, y allí vivió como ermitaña.
El curioso fenómeno fue referido por gran cantidad de testigos y fue documentado por imágenes en las que se ve cómo la momia abre y cierra los ojos. Las fotos fueron tomadas durante horas con la técnica de cámara rápida. Frente a esta situación se convocó a expertos para que ensayen una explicación del inverosímil parapadeo.
Lo cierto es que, según el análisis científico, el extraño suceso puede ser provocado por los efectos de la luz natural al ingresar al recinto y la humedad del lugar. No obstante, tampoco son suficientes estas suposiciones para ofrecer una explicación racional del fenómeno que todavía asombra al mundo.