El miércoles se sabrá si el cura Julio Grassi es condenado por abusos
La Fiscalía acusó a Grassi de diferentes hechos de abuso  sexual y corrupción de menores y exigió 30 años de prisión para el  sacerdote, además de impulsar investigaciones por falso testimonio  para varios testigos.

Sábado 06 de Junio de 2009

Buenos Aires- El cura Julio Grassi conocerá  finalmente el próximo miércoles su destino judicial, cuando el  Tribunal Oral en lo Criminal 1 de Morón decida si condena al  sacerdote acusado de abuso sexual por tres menores que estaban bajo su  cuidado en la “Fundación Felices los Niños”, quien sigue insistiendo  en su inocencia.

El final del juicio que comenzó el 19 de agosto último y se  sustanció a puertas cerradas llegará el miércoles, a las 14, y el  veredicto será dado a conocer por los jueces Luis María Andueza,  Mario Gómez y Jorge Carreras, del TOC 1.

Los acusadores están convencidos de que Grassi será condenado.  Su duda está centrada en los años que recibirá y en el pedido que  formularon para que el sacerdote quede inmediatamente detenido.

La Fiscalía acusó a Grassi de diferentes hechos de abuso  sexual y corrupción de menores y exigió 30 años de prisión para el  sacerdote, además de impulsar investigaciones por falso testimonio  para varios testigos.

Mientras tanto, los representantes legales de “Gabriel”,  “Ezequiel” y “Luis”, los chicos que denunciaron al cura, también  pidieron graves condenas: la máxima llegó a los 37 años de prisión.

Sin embargo, la defensa rechazó las acusaciones basándose en  que los abusos no existieron, reclamó el “falso testimonio  agravado” de los menores que denunciaron al sacerdote y exigió la  absolución.

En el último día del juicio antes de la jornada del fallo,  Grassi le pidió al tribunal que el “Espíritu Santo” les diera la luz  para absolverlo.

“Yo soy inocente y por eso mis frutos son buenos. En este  juicio fui respetado. Pido para ustedes la luz del Espíritu Santo para  pedirles mi absolución”, dijo.

Las denuncias contra Grassi se conocieron públicamente en 2002  a través de un informe de “Telenoche Investiga”.

Pero desde entonces el sacerdote insiste -públicamente y en el  juicio- con que es inocente, que los abusos no existieron y que  hubo “complot” en su contra.

Durante el juicio oral declaró un grupo de peritos que  analizaron a los denunciantes.

Según el criterio de la Fiscalía y la querella, los expertos  fueron contundentes a la hora de decir que los ex menores eran  veraces en sus dichos.

Por otra parte, en medio de las jornadas decisivas del proceso  contra Grassi, la Justicia ordenó el desalojo de un hogar para  niños y adolescentes, situado en el barrio de Chacarita, dependiente  de la fundación que lideraba el cura.

En ese trámite se registraron incidentes hasta que finalmente  la Justicia decidió ordenar el traslado de los menores a otros  lugares, y colocar a ese centro, el Hogar San José Obrero, bajo la  tutela del Arzobispado de Buenos Aires, vedando el acceso a miembros  o allegados de “Felices los Niños”. (DyN)