Jueves 16 de Septiembre de 2010
El mediocampista Diego Buonanotte se reincorporó ayer a los entrenamientos del plantel de River Plate. El "Enano" estuvo anteayer en Junín declarando por la causa que lo tiene como imputado por triple homicidio culposo por el accidente automovilístico en el que murieron tres de sus amigos, el 26 de diciembre pasado, y luego viajó a Teodelina, su ciudad natal.
Aunque los dirigentes y el cuerpo técnico le habían otorgado una licencia por tiempo indefinido, el santafesino decidió regresar lo antes posible y volver al trabajo.
El fiscal de Junín que anteayer indagó al futbolista Diego Buonanotte por el accidente fatal en la localidad bonaerense de Arrecifes en diciembre, aseguró que el volante de River debió ser "más prudente" al conducir aquella noche de tormenta.
Carlos Colimedaglia, titular de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 3 de Junín, dijo que "hay un conjunto de factores" que, a su criterio, le hacen presumir que Buonanotte "no tenía pleno dominio del rodado en el momento del manejo" y actuó con negligencia.
"No es lo mismo conducir a 100 kilómetros por hora en un día soleado y con perfectas condiciones climáticas y de visibilidad, a hacerlo con lluvia copiosa, ráfagas de viento y la ruta encharcada, como sucedió la noche del accidente", precisó el fiscal.
Colimedaglia señaló que según las pericias accidentológicas realizadas en el marco de la causa, aquella madrugada el volante ofensivo de River conducía “a poco más de 100 kilómetros por hora”. El fiscal aclaró que si bien la ley indica que en rutas nacionales la velocidad máxima es 110 kilómetros por hora y que Vialidad Nacional indica para esa ruta una máxima de 80 kilómetros, las condiciones climáticas “obligaban a tomar más precauciones”.
Sobre la indagatoria, Colimedaglia comentó que el futbolista “declaró hasta que pudo porque estaba muy abatido por lo sucedido”.
“Contó que no se acuerda del momento del accidente y no sabe cómo sucedió. Relató lo que hizo aquel día con sus amigos, es decir, que estuvieron jugando al paddle, al fútbol, que fueron a un asado y luego a un pub en la localidad de Ferré, y cuando volvían de allí se produjo el accidente”, relató.
El fiscal recordó que más allá de los resultados de los peritajes de la sangre y orina del “Enano” que habían dado resultado negativo, “no hay pruebas que indiquen que Buonanotte estuviera alcoholizado aquella noche, y además aclaró en la indagatoria que no había tomado alcohol”.
Sobre los siguientes pasos de la causa, Colimedaglia adelantó que “ahora se estudiará el expediente para ver si se eleva a un juicio oral en donde se defina con claridad si el imputado tuvo alguna responsabilidad”.
Sin embargo, el fiscal aclaró que “el Código permite otras vías de resolución, como por ejemplo la suspensión del juicio a prueba”, es decir, lo que se conoce como “probation”.
El delito de homicidio culposo prevé una pena de entre seis meses y cinco años de prisión.
Buscan el sobreseimiento. Por su parte, el abogado Darío Del Ciervo, defensor de Buonanotte, dijo que estudia solicitar a la Justicia que sobresea a su defendido y consideró que es probable que no se llegue a juzgar oralmente el caso.
“Vamos a evaluar interponer un pedido de sobreseimiento, y si no se hace lugar a eso continuaremos en la defensa de fondo hacia lo que podría ser un juicio oral, aunque estamos esperanzados en que ni siquiera vamos a llegar a ese debate”, explicó el letrado.
El choque ocurrió en la madrugada del 26 de diciembre del año pasado en la localidad de Arribeños cuando el auto que conducía Buonanotte (22 años) por la ruta 65, rumbo a Teodelina, Santa Fe, se despistó y terminó incrustado en un árbol.
Los peritos que trabajaron en el accidente creen que el auto salió de la calzada por el agua de lluvia acumulada en sectores de la ruta hundidos por el peso de los camiones.
Expertos de la Delegación Junín de la Policía Científica detectaron que en el lugar de la ruta 65 donde se accidentó el Peugeot 307 que manejaba Buonanotte, había charcos de agua de hasta tres centímetros de profundidad que pudieron haber desestabilizado el vehículo.
Además, los peritos determinaron que el Peugeot 307 colisionó contra dos árboles, y que al hacerlo contra en el segundo el auto “se abrazó” y se deformó como una herradura.
A raíz del accidente, tres amigos del jugador, Alexis Fulcheri (21), Emanuel Melo (21) y Gerardo Suñé (24) murieron, mientras que Buonanotte fue rescatado con vida porque era el único que llevaba puesto el cinturón de seguridad.
El volante “millonario” estuvo internado 12 días, fue operado por una fractura de húmero que lo alejó de las canchas varios meses y desde el momento del hecho recibe asistencia psicológica para poder superar la muerte de sus tres amigos de la infancia. (Reuters, DyN y Télam)