El matrimonio homosexual ya es ley
El Senado aprobó por 33 votos contra 27 la ley que habilita el matrimonio entre personas del mismo sexo, en una sesión que se extendió hasta las 4.05 de la mañana, luego de una agobiante jornada parlamentaria que superó largamente las catorce horas.

Miércoles 14 de Julio de 2010

Buenos Aires.- El Senado aprobó la ley que habilita el matrimonio entre personas del mismo sexo, en una sesión que se extendió hasta las 4.05 de la mañana, luego de una agobiante jornada parlamentaria que superó largamente las catorce horas.

La ley de matrimonio homosexual se impuso por 33 sufragios contra 27, con tres abstenciones, en la votación en general y en particular.

Tras la exposición de Adolfo Rodríguez Saá, luego tomó la palabra Gerardo Morales y finalmente se pronunció Miguel Angel Pichetto, para finalmente dar paso a la votación.

En las proyecciones en base a las exposiciones o las declaraciones públicas de los legisladores, los números de senadores a favor y en contra de la norma eran muy parejos, aunque en el Congreso se calculaba que finalmente se impondría la ley de matrimonio igualitario. Cuando comenzó su exposición el jefe del bloque oficialista, Miguel Angel Pichetto, sobre las 3.30 de la mañana, se especulaba con la posibilidad de un empate que hubiese obligado a votar al presidente provisional del Senado, José Pampuro, para romper la igualdad, lo cual finalmente no ocurrió.

La sesión arrancó a las 13.15 pero el debate puntual sobre la iniciativa que modifica el Código Civil estuvo precedido por un contrapunto entre la senadora puntana Liliana Negre de Alonso y Pichetto. Sobre el final nuevamente hubo un duro cruce entre ambos legisladores, que incluso llevó a las lágrimas a la senadora.

Con cuestionamientos cruzados, Negre de Alonso y Pichetto discutieron sobre la decisión de la Presidencia del Senado de invalidar el debate sobre un dictamen de mayoría de “unión civil” -promovido por senadores opositores-, en respuesta a una impugnación presentada por el Frente para la Victoria.

“Es una verdadera ilegalidad lo que usted ha hecho”, dijo Negre de Alonso al presidente provisional del Senado, José Pampuro, y planteó una cuestión de privilegio porque la Presidencia del cuerpo no la había notificado sobre la impugnación de Pichetto.

De igual forma, el jefe del bloque oficialista acusó a Negre de Alonso de “haber violado la Constitución, en su artículo 81, al cambiar intencionalmente los giros a comisión, violentar el reglamento y la historia”.

Siete horas después del inicio de la sesión, sólo se había pronunciado un tercio del total de los 50 senadores anotados en la lista de oradores, con posturas a favor y en contra, y en algunos casos con la defensa expresa del proyecto de “unión civil” que no podrá ser debatido.

En representación del kirchnerismo, la senadora Liliana Fellner declaró que la propuesta de matrimonio igualitario apunta a que “todos los ciudadanos tengan las mismas oportunidades ante la ley”.

“Nuestra obligación es votar por la igualdad”, afirmó la legisladora jujeña y advirtió que el Parlamento debe “legislar para el matrimonio civil, en un estado laico, dentro de una construcción social, económica y cultural”.

Además, dijo descreer que alguien se convierta en homosexual a partir de la sanción de una ley que permita el matrimonio entre personas del mismo sexo.

En cuanto a la discusión sobre la adopción, Fellner señaló que el Código Civil “no habla de orientacion sexual cuando una persona soltera quiere adoptar”.

Desde la vereda opuesta, Negre de Alonso expresó su rechazo al proyecto de Diputados e insistió con que esa iniciativa “viola los derechos de las mujeres” porque otorga un “tono neutro” al lenguaje normativo.

La senadora puntana fue la encargada de inaugurar la lista de oradores del debate sobre la iniciativa y apoyó su postura contraria en argumentos utilizados por la camarista e integrante de la Comunidad Homosexual Argentina (CHA), Graciela Medina, quien había participado de las audiencias de la comisión de Legislación General del Senado.

En aquella oportunidad, Medina -según recordó Negre de Alonso- expresó que si bien estaba a favor “de la protección de los derechos humanos de las parejas homosexuales”, se oponía a la iniciativa aprobada en Diputados porque “viola los derechos de las mujeres” al establecer -en su redacción- “el parentesco sólo por la línea parental masculina”, entre otras cuestiones.