Viernes 16 de Mayo de 2008
El volcán chileno Chaitén aumentó su actividad ayer con frecuentes temblores en la zona, mientras gran parte del pueblo más cercano permanece bajo lodo y agua, afectado por el desborde de ríos, tras intensas lluvias y la incesante caída de cenizas.
"Hay una activación adicional del volcán y esa situación nos tiene realmente preocupados", dijo Sergio Galilea, intendente de la región de Los Lagos, a la que pertenece Chaitén. El funcionario reiteró la preocupación del gobierno ante la crisis, que obligó a evacuar a unas siete mil personas y miles de cabezas de ganado.
Las calles de Chaitén quedaron ayer definitivamente bajo toneladas de lodo, debido al desborde del río Blanco. Por su parte, el gobierno prohibió su repoblamiento por al menos tres meses y no se descarta la posibilidad de construir toda la ciudad en otro lugar.
Además, enormes extensiones de tierra quedaron sepultadas por la capa de "cemento" en que quedaron convertidas las cenizas arrojadas por el volcán desde hace 15 días, producto de las lluvias.
Ante la incertidumbre de cientos de chaiteninos que aún no saben dónde vivirán, la ministra de Vivienda, Patricia Poblete, aseguró que los afectados podrán recuperar sus cosas en el mediano plazo.
En tanto, ante la catástrofe que padecen los pobladores de Chaitén, el ministro de Defensa, José Goñi, anticipó que mientras impere la prohibición de regresar a su hogares las familias desplaza das del pueblo recibirán un apoyo económico del gobierno de hasta 2.200 dólares mensuales.
En Malargüe. El macizo Peteroa desató una intensa actividad fumarólica, según indicó el Centro de Estudios de la Tierra, que monitorea las variaciones de uno de los volcanes más activos de Mendoza.
En ese cerro se encuentra el conjunto volcánico Planchón-Peteroa, ubicado en la cordillera, en el límite argentino-chileno, a 90 kilómetros de la ciudad de Malargüe.
"Alrededor de 16 fumarolas hacen visible una intensa actividad en el volcán", afirmó el investigador del Ianigla Darío Trombotto, quien no predijo una posible erupción como en el Chaitén, Chile. Pero advirtió sobre la conciencia que debe formarse en la población, al menos la más cercana y en la zona sur de la provincia, sobre posibles erupciones.
Según expertos, el peligro más importante sería la caí- da de tefra (ceniza volcánica) hacia áreas que se ubican al sureste del volcán (sur mendocino), por la dirección de los vientos que soplan desde el oeste.
La erupción prolongada de cenizas podría provocar contaminación química de plantas, afectar la fauna y el ganado del lado argentino, según explicaron los investigadores. El Peteroa es el punto más alto de la zona, con 4.100 metros de altura. l (Télam y DPA)