Jueves 27 de Abril de 2023
El contacto de una persona amiga o allegada a través de los canales virtuales forma parte de una cotidianidad que no genera sospecha. Más cuando el vértigo del día a día adormece el mecanismo de defensa. Pero en los tiempos que corren y cuando la malaria avanza implacable, las estafas en sus más variadas formas acechan. Las cibernéticas son sistemáticas. Aunque ya muchos mantienen vigentes las alertas para evitar ser sorprendidos. Y este es el caso de la locutora rosarina María Fernanda Rey, que no solamente abortó un intento de robo virtual, sino que también exhibió una enorme templanza e ingenio para dialogar con el ladrón que había hackeado la cuenta de Instagram de su amiga y colega Melina Cechi.
En el derrotero de la desopilante charla entre el timador y María Fernanda, ella va desarrollando una saga en la que nombra como amigos en común al Pibe Valderrama, a Sergio y Malena (aludiendo a Massa y esposa) y al Nene Molina, imponiéndole así al impostor una carrera de obstáculos argumentales de la que termina rindiéndose al final con una contundente resignación: "Dejalo así, vení y me buscás en la cárcel".
El final apoteótico exhibe que el humor también es un camino para atravesar situaciones complejas, claro que para ello es indispensable mantener activos los anticuerpos para engaños, y así lo cuenta la propia protagonista.
"Empezó todo como si fuera Melina, pero cuando me pone 'será que me podés transferir' ahí me doy cuenta. Pero porque estoy alerta ya que tengo a mi mamá que es grande y todo el tiempo le estoy diciendo sobre estas cosas. Y eso que estaba en la radio trabajando, con veinte mil cosas a la vez. Pero quise también hacerle perder un poquito de tiempo y joderlo al caco. Es que al parecer la primera víctima de la estafa, además de hackearle la identidad de Instagram a Melina, fue una docente a la que le robaron la cuenta. Entonces creí que era una buena manera de revancha el burlarlo y divertirme, porque a medida que le escribía me reía mucho. Me imaginaba lo que me insultaba mientras me respondía cuando le hacía referencia a Valderrama, el Nene Molina, Sergio y Malena, como si fueran amigos en común. Y así que creo que le hice bajar los brazos. Lo que me escribe al final es contundente", narró María Fernanda Rey a La Capital.
" Cabe destacar que lo primero que hice fue escribirle a Melina para avisarle que le habían hackeado la cuenta de Instagram", advirtió la locutora como recomendación de lo que se debe hacer en estos casos, que son moneda corriente.
Y María Fernanda concluyó: "A veces el humor nos saca del lío que estamos viviendo. No fue mucho más que eso. Espero que esta experiencia sirva".
La estafa que no fue
La secuencia del intercambio de mensajes entre el hacker y María Fernanda Rey, quien supo someter al estafador con ingenio y humor, fue la siguiente: