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El instructor de buceo de la argentina que murió en Tailandia hizo su descargo

Detalló lo ocurrido y contó cómo fue el episodio en el que perdió de vista a la mujer.

Jueves 10 de Enero de 2019

El instructor argentino que estuvo a cargo de la primera clase de buceo de Rocío Gómez, la mujer argentina de 39 años que perdió la vida días después de un accidente durante la actividad en la isla Koh Tao, Tailandia, hizo su descargo luego de que lo responsabilicen de la tragedia.
Nahuel Martino, de 28 años y nacido en Chivilcoy, detalló lo ocurrido y contó cómo fue el episodio en el que perdió de vista a la mujer.
El descargo completo:
"Soy Nahuel Martino, el instructor que acompañaba a Rocío en el bautismo de buceo en el que lamentablemente y por desgracia para ella, para su familia, sus amigos, sus conocidos, para los dos chicos que acompañaban la inmersión y para mí terminó con su vida.
Primero que nada, tres motivos por los que no hable antes. En primer lugar no pude hacerlo. Aunque suene increíble he estado y estoy desde el momento del hecho con un nudo en la garganta, un pesar en el ánimo, una búsqueda de explicaciones y de sentido a mi vida y lo que hago que me dejan sin palabras y me hunden en una tristeza que nunca había tenido antes.
Solo puedo hacerlo después de recibir el apoyo de amigos y familiares que me ayudaron a poder decir lo que siento y me pasa. Y aunque hable y hable sé que es prácticamente imposible lograr que una persona que no haya estado en mi posición me entienda y dimensione mi dolor, ya que este hecho no solo se ha llevado la inocente vida de Rocío sino que siento que una parte mía también ha muerto para siempre..
En segundo lugar no quise hablar antes ni responder nada de lo que se está diciendo por respeto a Rocío y a su familia, con la cual tuve, tengo y tendré contacto permanente. Ellos no querían que esta desgracia se convirtiera en algo masivo ni mucho menos en lo que está sucediendo ahora con mucha gente hablando de lo sucedido y diciendo lo que se está diciendo
Esto me pone en la obligación de hablar, ya que hoy en día escribir detrás de una computadora o de un teléfono celular lo puede hacer cualquier persona con la mayor de las facilidades, y más aun si es para hacer daño y hablar sin saber sobre un tema tan delicado como en este caso es la trágica muerte de Rocío.
Y en tercer lugar por la investigación que se está llevando a cabo. Antes de hablar del accidente en sí, tengo que aclarar unas cosas que se están diciendo que son mentiras malintencionadas. Yo soy el primero que entiende el dolor de la familia, amigos y allegados a Rocío, ya que la estoy pasando muy mal como nunca antes la había pasado en mi vida con todo lo sucedido (esto no es para dar lastima ni mucho menos sino para que entiendan todos los que opinan que yo también soy un ser humano y tengo sentimientos destrozados).
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El día que se presentaron allegadas a Rocío a la isla yo estaba necesitado de charlar con ellos y contarles lo que había sucedido, pero al arribar ellos a la isla llegaron con una actitud no muy amigable a la escuela (y si bien lo entiendo ya que en su lugar yo, podría haber actuado de la misma manera) creí conveniente no hablar con ellos en ese momento y situación ya que no sería muy positivo para ninguna de las dos partes.
Otra cosa que aclarar es que no estuve presente cuando se tiraron las cenizas de Rocío al mar debido a que en ningún momento las personas que las arrojaron quisieron que eso pasara, la familia me había comunicado que podía estar presente e incluso querían que yo sea una de las personas que las arrojara al mar, así podía despedirme de ella (yo creo que quizás me hubiera ayudado a recomponerme un poco).
Otro punto también que se está diciendo es que estoy trabajando en Koh Phi Phi y Koh Lipe (otras dos islas de Tailandia) y eso es mentira también. Desde que sucedió el accidente no volví a bucear ni trabajando, ni haciéndolo por hobby, no sé si volveré a tener las fuerzas. Y la familia de Roció sabe muy bien donde estoy y que estoy haciendo.
Con lo relacionado al buceo, hice todo el protocolo que siempre hacemos, di una clase teórica de 40 minutos aproximadamente en donde explique el funcionamiento del equipo, hable de la ley de Boyle, de cómo compensar los espacios aéreos tanto de nuestro cuerpo como los del equipo de buceo, de las normas del buceo, de la flotabilidad, de cómo íbamos a ir bajo el agua, que distancia mantener uno del otro, señales y ejercicios a realizar.
Antes de saltar al agua ya en el barco, explique nuevamente el equipo (estos estaban preparados por mi y ellos se estaban familiarizando con el mismo) les hice abrir el tanque, que comprueben el aire, que respiren por los dos reguladores, que hinchen y deshinchen el chaleco, que se prueben la máscara y que se equipen, todo esto bajo mi supervisión.
Cabe destacar también que esto lo hice con los dos bautismos, había una tercera persona que ya era Open Water y estaba acompañando la inmersión y ella antes había montado su equipo, también bajo mi supervisión. Antes de saltar al agua hicimos un chequeo de compañeros y nos fuimos al agua saltando yo primero. El primer buceo finalizó de forma correcta, haciendo todos los ejercicios que se deben hacer en este tipo de casos a una profundidad de un metro y medio, y tanto Rocío como las dos personas que nos acompañaban los superaron de forma correcta, luego de eso salimos a superficie volví a hablar con los tres de cómo ir bajo el agua, remarcar la flotabilidad y nos fuimos a bucear.
El primer buceo fue perfecto, es mas Rocío me agradeció mucho ya que me dijo que estaba en una etapa de su vida donde estaba proponiéndose hacer cosas nuevas y se estaba desafiando a sí misma y me dio un abrazo que no olvidaré nunca. Con lo que respecta al segundo buceo (que fue el del accidente) hicimos lo mismo, cambie el equipo de los tres, yo chequee todo y luego ellos también chequearon el equipo y nos fuimos al agua. Este buceo fue un buceo de 36 minutos, donde al minuto 14 de buceo Rocío me hace la señal de que quiere irse para arriba, nos vamos para arriba (estábamos a 4 metros de profundidad) y me comenta que le había agarrado un ataque de risa y que había tenido la sensación de tener agua en la boca, y yo le digo que con el regulador en la boca puede reírse sin problemas que no le va a ingresar agua.
Luego de esto le pregunté si quería seguir, que estábamos al lado del barco, que no había problema que ya habíamos buceado y si quería podíamos cancelar el buceo, a lo cual ella me responde que como vamos a cancelar si la estaba pasando muy bien y lo estaba disfrutando mucho, a lo cual me responde Nahuel si estoy segura, quiero seguir.
Volvemos a bajar, y seguimos buceando 18 minutos más, en los cuales Rocio no me mostró ningún tipo de miedos. Es más, la última vez que consulté el aire los tres tenían 110 bares en la botella, síntoma de que los tres venían consumiendo igual de aire, por lo tanto nadie venía hiperventilando (respirando mucho, síntoma de nerviosismo o pánico). Además, los 3 tenían un ritmo respiratorio normal. Otra cosa que cabe destacar es que toda la inmersión fui con la boya tirada, ya que es un lugar donde las aguas son poco profundas y suelen pasar barcos por el punto de buceo (la máxima profundidad del buceo fue nueve metros).
Ya se estaba terminando la inmersión y ya nos estábamos volviendo al barco con los chicos cuando les pregunto a los tres si estaban bien (OK), y todos me respondieron que si. Me gire para ver por dónde veníamos porque si un instructor no quiere llevarse por delante todo un arrecife de coral o perderse debe mirar por donde va de vez en cuando y perder de vista al alumno por segundos. Eso fue lo que hice, en realidad mire para arriba ya que se sentía el motor de un barco (el motor estaba encendido ya que los barcos tienen compresores y están cargando tanques, solo esta prendido el motor) y no quería iniciar un ascenso bajo de un barco de buceo. Y al girarme nuevamente (5-7 segundos) me encuentro con que Rocío no estaba.
Le pregunte a los dos chicos que venían conmigo y al lado de ella por si la habían visto y me dijeron que no, por lo cual comience a hacer el recorrido que veníamos realizando en sentido contrario y no la encontré, por lo cual di inicio al ascenso con mis otros dos alumnos.
Al llegar a superficie avisé al barco que se me había perdido una alumna y consulté si veían burbujas cerca mío, a lo que me indicaron que si. Entonces decidí descender a ver si era ella, y lamentablemente no era.
Cuando salí a superficie Rocío estaba siendo arrastrada al barco por un compañero mío que la había encontrado sin el regulador en la boca en el fondo del mar a unos seis metros de profundidad (la máscara la tenia puesta) en otra dirección a la que veníamos (por los cálculos que hacemos ella puede haber estado pérdida de tres a cinco minutos, no 15 como leí en algunos lados). Me acerqué a ella, le saqué el equipo junto a una compañera y la subí al barco. En el embarcación ya mis compañeros tenían el oxígeno preparado y habían llamado a Koh Tao Rescue y comenzaron a realizarle primeros auxilios junto a dos médicos que había en el barco que eran alumnos.
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¿Qué fue lo que paso con certeza? La verdad es que es algo que se llevó Rocío con ella por desgracia. ¿Qué creo que fue lo que sucedió? Es algo que me pregunto todos los días de mi vida desde que paso el hecho. Yo lo que creo es que siguió a otro grupo que justo nos cruzamos bajo el agua, que iba en dirección contraria a la mía, por eso al darme vuelta no estaba junto a mí, ni a los otros alumnos y tampoco la encontré cuando volví en la dirección que veníamos, pero tampoco es algo que podamos debatir entre nosotros ya que no se sabe lo que sucedió con certeza.
Son segundos. Son muchos factores. Es el mar. Es una actividad de riesgo y todos afirman (y firman) que son conscientes de ello antes de empezar.
¿Hay responsabilidades? Seguro que sí Me siento responsable por haberme girado esos segundos y no poder ver lo que estaba haciendo Rocío, y me lo lamentaré toda mi vida. Esos segundos cambiaron mi vida para siempre (también terminó con la vida de Rocío y cambió la vida de todos sus seres queridos, eso también lo tengo claro).
¿Se podría haber hecho diferente? Seguro que muchos lo hubieran gestionado mejor, últimamente leo a mucha eminencia del buceo emitiendo juicios de sabio sin saber lo que había pasado ni buceado en su vida, y ni buceado en Koh Tao.
Desde que pasó el accidente estuve con ella en todo momento, tanto en el barco, como en los hospitales de Koh Samui y Bangkok. Que cuando fui a Samui me habían dicho que ella había mejorado y hasta llevé el mate porque ella me había comentado que le encantaba el mate y tenía muchas ganas de tomar unos mates. Ojalá en otra vida, si es que la hay, los podamos tomar. También decir que en todo momento en los hospitales estuvo uno de los dueños de la escuela de buceo y uno de los mánagers conmigo, que acompañaron a Rocío en todo momento.
Que me presente a la Policía y declaré junto con los dos chicos que acompañaban la inmersión, y otros profesionales de la escuela. Que llamé yo al Consulado para comunicar el accidente y me senté a hablar con el cónsul cara a cara y estuvimos en contacto permanente. Que tengo comunicación con la familia y está al tanto de este comunicado y dio el visto bueno para que lo emita, que está en contra de todo lo que está pasando y la sucia divulgación que está teniendo el desgraciado accidente.
Yo no me oculté jamás. Siempre estuve en contacto con el Consulado, la Policía y la familia. Tampoco soy un asesino como andan diciendo por las redes sociales. No tienen una idea de lo mal que la estoy pasando. Yo también soy una persona y tengo sentimientos, familia y reputación. Es muy fácil agredir de manera anónima detrás de una computadora, crearse perfiles falsos para hacer daño.
Si bien en un punto puedo ponerme en lugar de los reales allegados a Rocío en su reacción inicial a varias semanas de lo sucedido no puedo asumir que quieran tergiversar, mentir, manipular información, jugar con la desgracia de una persona para fines comerciales, hundir a una escuela de buceo y hacer que crezca otra (esto último no va dirigido para los amigos y familiares de Rocío que REITERO entiendo y comparto todo su dolor, sino para aquella gente que busca un interés económico detrás de una muerte y juega con la desgracia de las personas para sacar réditos económicos).
El buceo es una actividad hermosa que me hizo dejar mi país, mi familia y mis amigos para dedicarme a la misma. Y hoy me da la peor angustia que podría haber imaginado sentir. Es una disciplina segura pero también pasan accidentes, que sé que no son muy comunes pero es una actividad denominada de riesgo, y lamentablemente estas cosas pasan y por desgracia le pasó a Rocío y a mí que soy el instructor con el que iba ella, pero tengo que entender que le podría haber pasado a cualquier persona que practica un deporte de riesgo.
Su muerte me ha desbastado. Entiendo que es una pérdida irreparable para familia y allegados a Rocío. Me pongo en su lugar y lo tengo más que claro y soy el primero que está muy mal por lo sucedido. Pero, ¿no les parece un poco mucho llamarme asesino? ¿No les parece mucho también el hecho de juzgar sin saber?
Es la vida de una persona la que se perdió, no es un partido de fútbol donde hay un ganador como pretenden algunos y un perdedor. Acá perdimos todos porque Rocío no está más y no saben cuánto pero cuanto lo lamento, y lo triste que estoy después de todo esto.
Agradezco mucho la presencia y acompañamiento de todos los profesionales y amigos de la escuela de buceo Pura Vida, su actitud es valerosa y muy poco vista en el ambiente donde lo común es que al momento de buscar culpas el hilo se corte por lo más delgado, el instructor. También agradezco a toda la gente que me escribió y está presente en todo momento y me ayudan a seguir para adelante, de verdad GRACIAS!
Lamento muchísimo lo ocurrido y estoy totalmente destruido. Acompaño a la familia en este momento tan feo que deben estar pasando, y estoy a la disposición de ellos para lo que necesiten. Lo saben ya que hablo con ellos. También me pongo en el lugar de los allegados y amigos que están haciendo de este accidente su propia causa y acompaño el dolor de ellos pero no las formas de manejarse, aunque las pueda haber entendido en un primer momento. Lo que no entiendo es a esa gente que busca hacer mal, llenando cabezas, haciendo llamados para hacer mal, tampoco entiendo a aquella gente que habla sin saber, juzga y también busca hacer daño.
Te voy a llevar conmigo siempre Ro, te voy a recordar todos los días de mi vida, tu sonrisa y esos ojos no se me olvidaran nunca más en la vida. Ojalá podamos tomarnos esos mates en algún momento, y como me dijo alguien de tu familia "Quédate con la ultima sonrisa de Rocío, por algo te la regalo a vos", LA VOY A LLEVAR CONMIGO SIEMPRE.
Nahuel Oscar Martino.

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