El inicio del 2016 cosechó brindis y festejos en todo el mundo
Los fuegos de artificio fueron los grandes protagonistas del recibimiento del nuevo año, no exento de algunas tragedias, como un voraz incendio en un hotel de Dubái.

Sábado 02 de Enero de 2016

Millones de personas descendieron a las calles en todo el mundo ayer para celebrar el Año Nuevo. Cada región del globo se hizo eco de los festejos marcados por las fuertes improntas de la realidad que viven. Así, Europa brindó bajo la sombra de un atentado terrorista, Nueva Zelanda inició las fiestas, Hong Kong sorprendió a decenas de miles de personas con la pirotecnia lanzada desde el Victoria Harbour, y los Emiratos Arabes se estremecieron con el voraz incendio del hotel The Address Downtown, de Dubái, que dejó un muerto y 14 heridos.

En Australia, fuegos artificiales estallaron a lo largo del famoso puerto de Sydney, donde las personas se congregaron en balcones, parques y barcos en busca de la mejor vista. El brillante espectáculo, donde se vieron cascadas multicolores y efectos en forma de mariposas, pulpos y flores, congregó a un millón de personas. Las autoridades australianas, tratando de contener la amenaza extremista, lanzaron a las calles a miles de policías.

En Filipinas, los centros comerciales y las ciudades organizaron espectáculos de fuegos artificiales para desanimar a los ciudadanos a encender los suyos para evitar la alta tasa de heridos. Una procesión anual del Nazareno Negro, una estatua negra de Jesucristo hecha de madera, fue efectuada un día antes de lo usual el jueves con el fin de evitar lesiones debidas a las montañas de basura y fuegos artificiales sin estallar que quedan desperdigados por las calles de Manila.

Tras Asia, Oriente Medio y Europa, millones de personas descendieron a las calles de América para festejar la entrada de 2016.

En Rio de Janeiro, dos millones de personas recibieron el año con un imponente show de fuegos sobre el mar que anticipó la fiesta que prepara este año la ciudad organizadora de los primeros juegos olímpicos en América del Sur.

La multitud apiñada a lo largo de la playa de Copacabana bailó samba durante horas antes de asistir al lanzamiento de 34.000 cohetes que durante 16 minutos tiñeron el cielo con 24 toneladas de pirotecnia.

En la arena quedaron 315 toneladas de basura que obligaron a un amplio operativo de limpieza.

En Manhattan, un millón de personas dio la bienvenida en Times Square al 2016 con la caída de la bola de cristal gigante, en el epicentro del distrito de los teatros en Manhattan.