Sábado 23 de Noviembre de 2019
Jorge Alperovich gobernó la provincia de Tucumán durante 12 años. Tras sus tres mandatos, el hoy protagonista de un escándalo hace seis meses intentó volver. Sin fortuna. Finalizó cuarto en las elecciones, incluso detrás de Ricardo Bussi, el hijo del represor muerto. Una ironía: fue Alperovich el mentor de Juan Manzur, el actual mandatario provincial que fue dos veces vicegobernador suyo.
Casado con Beatriz Rojkés, padre de cuatro hijos y abuelo, Alperovich es senador nacional. Empresario de buen pasar, dio sus primeros pasos en la política de la mano del radicalismo. Camaleónico, de ser legislador provincial por la UCR se cruzó al peronismo. Fue ministro de Economía de Julio Miranda. Luego fue senador nacional y en 2003 dio el salto a la gobernación. Sin otra reelección posible, en 2015 regresó al Senado.
No es la primera vez que Alperovich queda envuelto en un escándalo sexual. Siendo gobernador, se lo vinculó con un romance con una joven que había participado en el reality Gran Hermano. Hasta su esposa debió intervenir públicamente para silenciar las versiones.
En junio pasado, en plena campaña para intentar llegar otra vez a la gobernación, acosó en vivo a una periodista tucumana que lo entrevistaba. La víctima de ese elogio envuelto de violencia fue la periodista Carolina Servetto, de La Gaceta.
A pesar de las denuncias, Alperovich y Rojkés se mantienen unidos. Ella abandonó la política y sigue de cerca la fortuna familiar, que se multiplicó desde que desembarcaron en el poder en 2003, según lo reflejan sus propias declaraciones de bienes. De tener una concesionaria de autos pasaron a administrar empresas constructoras, inmobiliarias y financieras. Se ampliaron a compañías productoras de soja, ganado y una exportadora citrícola. Un ejemplo más de las familias oligarcas creadas al amparo de la política.