El hijo de Charly irrumpió en el bocinazo de los familiares a un mes de la tragedia de Once
Los familiares de las víctimas del accidente del tren en Once realizaron esta mañana una protesta con aplausos y bocinazos en reclamo de justicia, al cumplirse un mes de la tragedia que causó 51 muertos y más de 700 heridos, y por la que todavía no hay procesados ni detenidos. Migue García se quejó por los ruidos que no lo dejaban dormir.

Jueves 22 de Marzo de 2012

Familiares de las víctimas del accidente del tren en Once realizaron esta mañana una protesta con  aplausos y bocinazos en reclamo de justicia, al cumplirse un mes de  la tragedia que causó 51 muertos y más de 700 heridos, y por la  que todavía no hay procesados ni detenidos.

El reclamo, del que participaron los padres de Lucas Menghini  Rey, la víctima número 51 del siniestro, tuvo como epicentro la  estación de trenes de Once, y se replicó en otros puntos de la  Capital Federal como la esquina de Santa Fe y Coronel Díaz, encabezado  allí por Paolo Menghini.

Los manifestantes batieron palmas, exhibieron carteles en  reclamo de justicia y recibieron el apoyo de peatones y  automovilistas, a un mes de la tercera mayor tragedia en la historia ferroviaria  del país.

La irrupción. El hijo de Charly García se metió en medio una manifestación de los familiares de las víctimas de la tragedia de Once para quejarse por los ruidos que no lo dejaban dormir. Esta pacífica y entendible protesta no fue bien recibida por el hijo de Charly García, quien bajó de su departamento y de muy mala manera se quedó por los ruidos por que no le dejaban dormir.

Migue agredió con un diario al papá de Lucas. “No quiero generar polémica con este hecho, no pasa nada”, dijo Paolo Menghini bajándole el tono al insólito hecho ocurrido.

La protesta. La medida, convocada como un “bocinazo” y “ruidazo”, comenzó a  las 8.30 y se extendió un poco más de los dos minutos previstos:  “Estoy desbordado, es una energía indescriptible”, manifestó  Menghini a la prensa.

El hombre estuvo en la neurálgica esquina del barrio porteño  de Palermo, donde, con un megáfono en mano, alentaba a los  automovilistas a que tocaran bocina.

Fue “impresionante, estoy absolutamente conmovido, es  indescriptible lo que pasó, estoy temblando”, contó.

Aseguró, además, que no perdonará “jamás” que desde el  Ministerio de Seguridad hayan responsabilizado a su hijo por haber  viajado en una cabina de conducción al momento del choque.

“Espero que el 22 de febrero haya sido el primer día para que  esa estructura desastrosa que es el (ferrocarril) Sarmiento  empiece a cambiar”, planteó, a la vez que rehusó ponerle plazos a la  Justicia para dilucidar quiénes fueron los responsables.

“El proceso va a ser muy largo”, por lo que “jamás” se supuso  que “esto se conociera en un mes”, explicó.

Por su parte, en Once, María Luján Rey, la madre de Lucas, se  manifestó confiada en que el siniestro “sin dudas va a ser un  punto de inflexión o va marcar un cambio”.

La mujer agradeció “el apoyo y el afecto” que recibió por  parte de “muchísima gente” y sostuvo que “muchas personas aún creen  que podemos vivir y tener un país mejor”.

En el marco de las manifestaciones públicas en reclamo de  Justicia se produjo un episodio que involucró a Migue García, el hijo  del músico Charly García, que increpó a Paolo Menghini.

El músico se acercó al hombre y, tras realizar una serie de  gestos ampulosos, lo golpeó con un diario en el hombro y en la nuca,  según se pudo constatar en imágenes de los canales de televisión  que cubrían la protesta.

Menghini no reaccionó y minimizó el hecho al señalar “no  importa, no pasa nada, amo tanto a su padre que por él no merece que  gaste saliva”.

García, quien vive en un departamento ubicado en la esquina  donde se cumplía el bocinazo, arrojó el diario al piso y se retiró  acompañado por otra persona, aparentemente ofuscado porque no podía  dormir por los ruidos.