El ex subprefecto Febrés murió en su celda cuando era juzgado por la Esma
El ex subprefecto Héctor Febrés, juzgado por violaciones a los derechos humanos durante la última
dictadura militar, fue encontrado muerto ayer a la mañana en dependencias de la Prefectura Naval
Argentina, en la zona del delta bonaerense, donde se hallaba detenido. Fuentes vinculadas al
Tribunal Oral Federal número cinco (TOF5)...
Martes 11 de Diciembre de 2007
El ex subprefecto Héctor Febrés, juzgado por violaciones a los derechos humanos durante la última dictadura militar, fue encontrado muerto ayer a la mañana en dependencias de la Prefectura Naval Argentina, en la zona del delta bonaerense, donde se hallaba detenido.
Fuentes vinculadas al Tribunal Oral Federal número cinco (TOF5), a cargo del juicio que se le seguía por privaciones ilegales de la libertad y tormentos a detenidos en la Escuela de Mecánica de la Armada (Esma), confirmaron que se ordenó una autopsia para determinar la causa de la muerte.
“Hay que esperar las conclusiones de los especialistas”, dijo una de las fuentes. Con el resultado de los estudios médicos se podrá precisar, además, el momento de la muerte, ocurrida entre anteanoche y la madrugada de ayer.
Se indicó que a los guardias de la Prefectura donde Febrés estaba preso les llamó la atención que, llegada la hora, el detenido no fuera a desayunar.
El hecho se registró días antes que el TOF 5 diera a conocer su veredicto en el juicio al ex subprefecto por la privación ilegal de la libertad y tormentos a Carlos Lordkipanidse, Josefa Prada de Olivieri, Carlos Alberto García y Alfredo Margari.
Febrés, de 65 años, alias “El Gordo Daniel” o “Selva”, también estaba procesado por otros casos de delitos de lesa humanidad en el ámbito de la Esma, pero los mismos no se elevaron a la etapa oral.
Por los hechos que tuvieron como víctimas a Lordkipanidse, Prada de Olivieri, García y Margari, la querella y la fiscalía habían pedido 25 años de prisión , en tanto que el defensor oficial Víctor Valle reclamó la absolución de su asistido.
Se había dispuesto un cuarto intermedio hasta el próximo viernes para que Febrés hiciera uso de su derecho a pronunciar las últimas palabras antes del fallo.
Extinción de acción penal. La ley establece que la “muerte del imputado extingue la acción penal”. El juicio a Febrés se inició el 18 de octubre último y declararon, en su mayoría con tenor incriminatorio, cerca de medio centenar de sobrevivientes de la Esma.
El proceso contra Febrés fue el primero en el que se ventilaron los ilícitos cometidos durante el período 1976-1983 en la Esma, considerado el centro clandestino de detención más importante que funcionó durante la última dictadura, ya que por allí se estima que pasaron miles de detenidos.
El ex prefecto había cenado y luego habló por teléfono con su esposa. Después se fue a dormir al cuarto asignado. Nadie advirtió algo extraño.
Rodolfo Yanzón, abogado de Febrés, dijo que “vamos a ver de qué se trata” y recordó que su defendido sufría de problemas cardíacos. “En caso de que sea una muerte violenta, hay responsabilidad institucional, en principio de la Prefectura”, finalizó el letrado defensor. (Télam)
Fuentes vinculadas al Tribunal Oral Federal número cinco (TOF5), a cargo del juicio que se le seguía por privaciones ilegales de la libertad y tormentos a detenidos en la Escuela de Mecánica de la Armada (Esma), confirmaron que se ordenó una autopsia para determinar la causa de la muerte.
“Hay que esperar las conclusiones de los especialistas”, dijo una de las fuentes. Con el resultado de los estudios médicos se podrá precisar, además, el momento de la muerte, ocurrida entre anteanoche y la madrugada de ayer.
Se indicó que a los guardias de la Prefectura donde Febrés estaba preso les llamó la atención que, llegada la hora, el detenido no fuera a desayunar.
El hecho se registró días antes que el TOF 5 diera a conocer su veredicto en el juicio al ex subprefecto por la privación ilegal de la libertad y tormentos a Carlos Lordkipanidse, Josefa Prada de Olivieri, Carlos Alberto García y Alfredo Margari.
Febrés, de 65 años, alias “El Gordo Daniel” o “Selva”, también estaba procesado por otros casos de delitos de lesa humanidad en el ámbito de la Esma, pero los mismos no se elevaron a la etapa oral.
Por los hechos que tuvieron como víctimas a Lordkipanidse, Prada de Olivieri, García y Margari, la querella y la fiscalía habían pedido 25 años de prisión , en tanto que el defensor oficial Víctor Valle reclamó la absolución de su asistido.
Se había dispuesto un cuarto intermedio hasta el próximo viernes para que Febrés hiciera uso de su derecho a pronunciar las últimas palabras antes del fallo.
Extinción de acción penal. La ley establece que la “muerte del imputado extingue la acción penal”. El juicio a Febrés se inició el 18 de octubre último y declararon, en su mayoría con tenor incriminatorio, cerca de medio centenar de sobrevivientes de la Esma.
El proceso contra Febrés fue el primero en el que se ventilaron los ilícitos cometidos durante el período 1976-1983 en la Esma, considerado el centro clandestino de detención más importante que funcionó durante la última dictadura, ya que por allí se estima que pasaron miles de detenidos.
El ex prefecto había cenado y luego habló por teléfono con su esposa. Después se fue a dormir al cuarto asignado. Nadie advirtió algo extraño.
Rodolfo Yanzón, abogado de Febrés, dijo que “vamos a ver de qué se trata” y recordó que su defendido sufría de problemas cardíacos. “En caso de que sea una muerte violenta, hay responsabilidad institucional, en principio de la Prefectura”, finalizó el letrado defensor. (Télam)