El espíritu navideño enciende las fantasías eróticas y pone al rojo vivo a la industria del sexo
 Durante las fiestas de fin de año la gente se repliega en la intimidad y trata de darse gustos privados. El éxito de la saga literaria "Cincuenta sombras de Grey" reforzó la tendencia. 

Lunes 24 de Diciembre de 2012

En épocas de crisis, el comercio busca alternativas que le permitan mejorar sus ventas, inclusive en Navidad, una temporada en la que, pase lo que pase, los negocios están repletos de cliente. Cualquier excusa es buena para atraer compradores, cualquiera sea el rubro, inclusive la industria del sexo.

Así es como este año el éxito de la trilogía literaria de "Cincuenta sombras de Grey", de la escritora británica E. L. James, una saga erótica en la que sus personajes se abandonan al sado-masoquismo, alentó a los sex shops europeos a ofrecer kits de juguetes sexuales inspirados en los libros.

Salieron a la venta en las vísperas de la Navidad y son productos de la compañía británica Lovehoney, que lanzó para las fiestas una nueva línea de juguetes sexuales, llamada "Sométeme", con todos los instrumentos utilizados en la novela y la bendición explícita de la novelista, E.L. James.

Neal Slateford, dueño de la compañía, aseguró que los problemas económicos favorecen las ventas de la industria del sexo. "La gente se repliega a la intimidad y trata de darse gustos privados. Un ejemplo típico es el aumento de ventas de lápiz labial que se da en momentos de dificultades económicas", explicó el empresario.

Este año hubo un factor extra, el suceso de ventas de "Cincuenta sombras de Grey". Nick Hewson, director del Grupo Newson, que hace investigaciones de mercado sobre productos femeninos, reveló que las ventas de los juguetes eróticos, que venían creciendo a un 10 por ciento desde 2000, dieron un salto cualitativo con la novela

La calidad de los productos también alentó las ventas. "Las mujeres son clientes mucho más exigentes en cuanto a los productos. La calidad del material mejoró mucho. El diseño es mucho más cuidado que cuando la industria solo se preocupaba del gusto masculino. Los productos hoy son mucho más sofisticados que en el pasado", indicó Hewson.