Martes 05 de Diciembre de 2023
Argentina es un país inmenso. Además de las grandes ciudades, los pueblos son grandes protagonistas de la historia de muchas provincias. Muchos de ellos, con nombres particulares que no pasan desapercibidos. En la región de Cuyo existe un pueblo desértica con un curioso nombre y en el que vive una sola familia, alejada de la electricidad y de los servicios básicos como el agua o el gas.
Se trata de Matagusanos, una localidad de la provincia de San Juan que fue fundada en 1930, cuando los tiempos de bonanza que trajo el ferrocarril conectaron un montón de pueblos a lo largo y a lo ancho de todo el país y les permitieron tener una economía sustentable.
Matagusanos está ubicado sobre la icónica ruta nacional 40 en el norte de San Juan en el tramo que une la capital provincial con San José de Jachal. Se trata de un pueblo que no cuenta con atractivos turísticos, pero sí históricos.
Allí vive una sola familia de apellido Díaz, que se dedica a la cría de animales y vive gracias a los alquileres que les paga Vialidad Nacional, pero que no cuenta con electricidad ni agua potable. Para suplir esas carencias colocó paneles solares y recibe a menudo bidones de agua potable del municipio local.
La historia de Matagusanos
Si bien no existe una teoría oficial que certifiqué porqué le han colocado Matagusanos a esta localidad, los Díaz aseguran que tiene que ver con que la fuerza del sol y lo seco del ambiente hace que la vida sea allí difícil hasta para los gusanos.
Este poblado sanjuanino vivió su época de esplendor a partir del 1° de diciembre de 1930 cuando se instaló la estación de ferrocarril local y época en la que se construyeron casas y uh área de servicios pensada para atender a quienes viajaban en esta línea que pertenecía al Ferrocarril Belgrano.
El Terremoto de San Juan de 1944 hizo mella con sus daños en esta localidad y para 1960 el tren de pasajeros dejó de pasar por allí como consecuencia, ese fue el comienzo del fin para este pueblo debido a que sus habitantes comenzaron a abandonarlo hasta que se volvió prácticamente “fantasma”.
Cómo llegar