El cura amenazado por narcos dijo que no se irá de la villa
El sacerdote José María Di Paola, que vive y trabaja en la villa 21-24, confirmó ayer que recibió una amenaza de muerte al ser interceptado la noche del lunes último por un desconocido que le advirtió en dos oportunidades: "Rajá de acá, vas a ser boleta". "Te la tienen jurada", le dijo la persona que le interrumpió el paso mientras circulaba en bicicleta...

Viernes 24 de Abril de 2009

El sacerdote José María Di Paola, que vive y trabaja en la villa 21-24, confirmó ayer que recibió una amenaza de muerte al ser interceptado la noche del lunes último por un desconocido que le advirtió en dos oportunidades: “Rajá de acá, vas a ser boleta”. “Te la tienen jurada”, le dijo la persona que le interrumpió el paso mientras circulaba en bicicleta por las calles de ese asentamiento del barrio porteño de Barracas, donde desarrolla su tarea pastoral y de prevención a la adicción al “paco”.

Di Paola vinculó el episodio al reciente documento en el que los sacerdotes de la pastoral villera denunciaron que la droga “está despenalizada de hecho” en las villas de emergencia de la ciudad de Buenos Aires. “Cuando este tema deje de estar en la televisión, vas a ser boleta”, le reiteró el agresor.

Asimismo, dijo desconocer a la persona que se le acercó para amenazarlo, pero aclaró: “Me queda claro que no es de la villa. No lo conocía”.

Al comentar el episodio ocurrido el lunes alrededor de las 20.30, Di Paola sostuvo que “no fue una simple amenaza”.

El sacerdote anticipó que no piensa abandonar la parroquia Nuestra Señora de Caacupé, ubicada en pleno asentamiento, porque “esta es mi villa y esta gente es mi familia”, argumentó. (DyN)