Jueves 18 de Diciembre de 2014
El Papa Francisco celebró ayer su cumpleaños 78 en el Vaticano, donde hubo una exhibición de tango y milonga que reunió a más de 2.000 bailarines en la Plaza de San Pedro, y pidió no recibir regalos personales sino destinarlos a los más pobres.
Los festejos sin programa establecido por el aniversario del natalicio de Jorge Bergoglio incluyeron, además del "flashmob" de tango, una torta con los colores celeste y blanco de la bandera argentina, y un mate que el pontífice aceptó durante su recorrida en el papamóvil. En total se calculó que en la plaza había 13.000 fieles presentes, muchos de los cuales cuando Francisco arribó agitaron un pañuelo blanco,
"Hagan soplar aquí un poco de viento pampero", invitó el Papa a los tangueros que se habían reunido para bailar en su honor, y agregó: "Hoy parece una plaza del 2x4".
La enorme explanada se convirtió, así, en un telón ante el cual se mezclaron lo sacro y lo profano, curas y bailarines.
Una enorme pancarta, con el escrito: "Un tango para Francisco de sus admiradores de Piedemonte", fue elevado en medio de los tangueros.
Después de la catequesis de la audiencia general, en la que Francisco destacó el valor de la familia y condenó los "inhumanos actos terroristas" perpetrados recientemente en Australia, Pakistán y Yemen, se inició el espectáculo de tango, uno de los ritmos del agrado del Papa.
Los fieles y peregrinos saludaron al Papa entonando el Feliz Cumpleaños en español y luego comenzaron a sonar los acordes de "Libertango", de Astor Piazzolla.
Durante el recorrido por la plaza de San Pedro, repleta de fieles y peregrinos, Francisco hizo detener el papamóvil, se bajó para soplar las velas de una torta y fue convidado con un mate.
El "flashmob" con la consigna "Un tango para Francisco" fue convocado a través de las redes sociales por la bailarina italiana Cristina Carmorani y reunió a más de 2.000 personas en las adyacencias de la Plaza de San Pedro.
"Bailar para el Papa es nuestro regalo. Porque el tango es como un gran abrazo", dijo la mujer, quien reconoció ser "no creyente" pero admiradora del pontífice.
"La idea era convertir a esto en el mayor evento de tango y milonga del mundo", agregó.
Para organizar ese original "flashmob", Carmorani logró el permiso de las autoridades vaticanas y de la policía italiana.
"Escogí los temas favoritos del Papa", contó por su parte el técnico de sonido Marco Morgani, amigo de Camorani, quien llevó desde Forlí (norte de Italia) una selección de tangos que incluyó baladas de Amelia Baltar, milongas de Juan D'Arienzo y tantos otros temas del legendario bandoneista Aníbal Troilo.
Las cientos de parejas bailaron por cerca de una hora y media al inicio de la célebre Avenida de la Conciliación, que conduce a San Pedro, para regalar simbólicamente al Papa la sensual danza nacida en los arrabales de Buenos Aires.
"Bailo tango desde hace muchos años. Hoy quise rendir homenaje al Papa por lo que está haciendo, por los cambios que impulsa", sostuvo Achille, un bailarín, danzando al compás abrazado a Rosalba, su pareja.
Larcher. En tanto, el sacerdote argentino Guillermo Karcher, encargado de ceremonial pontificio, destacó el hecho de que el festejo haya sido con "un tangazo como música de fondo".
"Han llegado tortas, dulces, pero como sabemos, el Papa lo da todo a los pobres. Hoy van a comer muy bien todos los pobres cerca del Vaticano", aseguró en declaraciones radiales.
Karcher dijo que "fue muy lindo, muy emocionante" ver a tantas personas bailando frente al Vaticano "mientras el Papa iba saludando" y confirmó que el mayor "regalo" para el pontífice fue "festejar junto al pueblo, junto a la gente común".
Bergoglio es un apasionado del tango, incluso fue bailarín aficionado en sus años juveniles, aunque con una fuerte inclinación por la milonga.
Antes de ser elegido sucesor del trono de Pedro, Jorge Bergoglio confesó en una ocasión su pasión por el tango. "Me gusta muchísimo, es algo que me sale de adentro", dijo en una entrevista publicada luego en el libro "El jesuita".
Según su hermana, en su juventud fue incluso un buen bailarín.
El año pasado, para su primer cumpleaños en Roma, Radio Vaticano ya difundió sus tangos preferidos, entre ellos "Por una cabeza" de Carlos Gardel.
Por otra parte, el pontífice pareció desear que ayer fuera un día normal. No organizó nada especial en su programa oficial y la prensa italiana dio cuenta de que sólo le hicieron un pastel para el almuerzo.