Domingo 23 de Marzo de 2008
Si intransigente es la posición del gobierno nacional, no es menos la de los productores en el paro agrario, que continúa con firmeza en Semana Santa. Al igual que dias anteriores, sigue el corte en las rutas 7 y 33 a la altura de la ciudad de Rufino, llevado a cabo por la Federación Agraria Argentina, la Sociedad Rural de Rufino y por el Centro Comercial de esa ciudad.
Para mañana, el corte promete ser total, con las consecuencias que tendrá para quienes regresan de los distintos destinos turísticos.
El presidente de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi, luego de recorrer los cortes de ruta de Laboulaye, Río Cuarto y Berrotarán, así como los de las rutas 7 y 33, dijo que " hace algunos días empezamos a hablar de que esto era una pueblada y no nos equivocamos; la rebeldía agraria no cede".
Las entidades agropecuarias responsabilizan al gobierno "por la virulencia que está asumiendo este conflicto".
De la misma medida instan a las autoridades a "abandonar su actitud y evitar que este justo reclamo agropecuario derive en un dramático enfrentamiento entre argentinos".
Contrapiquetes. Los productores instalados en las rutas 7 y 33 detenían ayer el tránsito de camiones que trasladan productos derivados primarios del campo por una o dos horas. Sin embargo, fue posible advertir a otros camioneros que cruzan sus vehículos en la carretera en una especie de contrapiquete, lo que produce tensión y discusiones entre piqueteros y los conductores que pasan por esa ruta estratégica.
El pasado viernes quemaron en plena ruta una vieja cosechadora en señal de protesta.
Para Mauricio Zapata, presidente de la FAA filial Rufino, el conflicto "es político, lo que están buscando es que la gente piense que lo nuestro no es pacífico. Esta medida responde a un reclamo justo y de ninguna manera buscamos violencia".
Hay denuncias de que se han dispersado clavos "miguelito" en algunos tramos de ruta. Un vecino de San Gregorio sufrió la rotura de dos gomas de su automóvil.