El coronel salvadoreño que rescató a miles de judíos en la Segunda Guerra
Un ex diplomático salvadoreño que durante la Segunda Guerra Mundial salvó la vida de miles de judíos en los campos de concentración nazis, y murió hace 31 años en la pobreza y el olvido, es rescatado ahora por una comisión del gobierno de El Salvador.

Jueves 19 de Junio de 2008

Un ex diplomático salvadoreño que durante la Segunda Guerra Mundial salvó la vida de miles de judíos en los campos de concentración nazis, y murió hace 31 años en la pobreza y el olvido, es rescatado ahora por una comisión del gobierno de El Salvador.

Se trata del coronel José Arturo Castellanos, quien fue destacado en el consulado de Ginebra, Suiza, entre 1942 y 1945, cargo desde el cual ayudó a judíos a escapar de los campos de exterminio dándoles certificados de nacionalidad salvadoreña.

La obra de Castellanos salió a la luz tras una serie de circunstancias, entre ellas el hallazgo realizado por un historiador y miembros del cuerpo diplomático, según reseñó ayer la BBC Mundo en su página web.

La cancillería salvadoreña nombró una comisión especial para investigar el caso y solicitar el reconocimiento ante el tribunal israelí del Museo del Holocausto Yad Vashem, que tiene su sede en Jerusalén.

Castellanos estudió en la Escuela de Guerra de Turín, Italia, en los años 30, y ocupó una de las jefaturas del Estado Mayor salvadoreño hasta que el gobierno de Maximiliano Hernández Martínez lo envió a Europa con la misión de comprar armas.

De aquel viaje no regresó porque Hernández Martínez veía en él a un rival político y prefirió nombrarlo cónsul general en Liverpool, Inglaterra. Luego, el militar fue designado diplomático en Hamburgo y finalmente en Ginebra, donde entabló amistad con el empresario rumano Gyorgy Mandl.

Mandl, que adoptó el nombre de George Mandel-Mantello, le pidió ayuda a Castellanos para salvar a su familia de la deportación a los campos de concentración nazis.

De acuerdo con los archivos nacionales, Castellanos creó el cargo ficticio de primer secretario en el consulado de Ginebra para proteger a Mandel-Mantello, quien le propuso salvar la vida de otras familias judías en la Europa oriental.

"Y así fue como Castellanos empezó a emitir certificados de nacionalidad salvadoreña para salvar a unos y luego a otros, y otros", relató el diplomático Ernesto Arrieta Peralta, miembro de la comisión especial investigadora.

Los certificados de nacionalidad salvadoreña, ahora llamados Papeles de la Libertad, fueron emitidos a favor de grupos familiares, pero pocos sabían de su existencia hasta que el historiador Carlos Cañas-Dinarte encontró copia de los documentos en los archivos nacionales en San Salvador.

"En 1999 consulté un archivo denominado Migración 1942 y, en medio de documentos de gente que había emigrado a Centroamérica, empezaron a aparecer estos expedientes de judíos de origen polaco, búlgaro, rumano, que solicitaban ser reconocidos como salvadoreños", recordó Cañas.

Acerca de la saga de Castellanos poco se sabe, salvo que en 1972 el escritor León Uris visitó El Salvador en busca del hombre que rescató judíos en la Segunda Guerra Mundial. Aquella visita del investigador conmocionó a la sociedad salvadoreña de la época.

El coronel Castellanos ofreció una pequeña entrevista a Radio Nacional de su país en 1976, un año antes de su muerte, donde reveló la operación que montó en Europa, pero el caso pronto volvió al olvido.

Años más tarde, de forma aislada, aparecieron sobrevivientes del holocausto en la embajada salvadoreña en Israel para agradecer por la emisión de los providenciales certificados de nacionalidad.

El ex embajador en Israel, Ernesto Arrieta Peralta, recordó que así empezó a documentar el caso de Castellanos y después se enteró de la investigación de Cañas-Dinarte, con quien unió esfuerzos para reconstruir la vida del coronel Castellanos.

Un museo con su nombre. El presidente honorario de la comunidad judía en El Salvador, Claudio Kahn, es uno de los principales promotores para incorporar el nombre del salvadoreño en el Museo Yad Vashem.

Kahn está radicado en el país desde 1964 y ha financiado los viajes de investigadores a Europa y Estados Unidos, más la publicación de un libro que reseña la vida de este diplomático.

Bajo el nombre "Coronel José Arturo Castellanos: Héroe del Holocausto", en la capital salvadoreña se exponen ampliaciones de los documentos para las familias de origen judío de Hungría, Polonia, Rumania y Alemania, que eran buscadas por las tropas nazis para exterminarlas.

Por otra parte, una de las hijas del diplomático, Frida García Castellanos, considera que el origen de esta historia fue la relación entre dos amigos, uno en peligro y el otro ayudándolo. Además recordó que "cuando supe de la historia después de la visita de León Uris, le dije a papá, «¿por qué nunca lo contaste?». El me dijo que cualquiera en su lugar habría hecho lo mismo. Para él no fue nada heroico ni espectacular". l

Oskar Schindler

La gestión solidaria del coronel Castellanos recordó las acciones heroicas de Oskar Schindler (1908-1974), el industrial alemán que también rescató de la muerte a unos 1.200 judíos que eran perseguidos por los nazis. La vida del alemán fue recreada en la película "La lista de Schindler", de Steven Spielberg.