Jueves 15 de Mayo de 2008
Naciones Unidas estimó ayer que 2,5 millones de personas son los afectados por el ciclón en Myanmar. El jefe de asuntos humanitarios de la ONU, John Holmes, dijo que la población resultó "severamente afectada" por el ciclón Nargis y reclamó una urgente ayuda.
En tanto, el Centro de Preparación para Desastres de la ONU, en Asia, descartó el temor a una nueva tormenta en el sudoeste de Rangún, luego de la registrada a principios de mayo, que dejó unos 100 mil muertos, según la ONU.
En tanto, la Cruz Roja Internacional calculó entre 68.840 y 127.990 los muertos, según informes desde Myanmar de 22 organizaciones humanitarias.
Mientras los rescatistas intentaban llegar a las áreas más afectadas, la desesperación de pobladores que quedaron sin hogar aumentó ayer. Además hubo protestas ya que la ayuda internacional ingresaba a cuentagotas.
Desde la Unión Europea y Estados Unidos aumentaron las presiones sobre la junta militar que gobierna la ex Birmania, acusada de sellar las fronteras e impedir el acceso de socorristas extranjeros a los lugares más devastados.
"Es simplemente horrible. La gente está desesperadamente necesitada, mendigando a los vehículos que pasan", dijo Gordon Bacon, coordinador de emergencia para el Comité de Rescate Internacional, desde Rangún.l (Reuters y DPA)