Domingo 22 de Enero de 2017
Al menos 16 personas murieron y otras 39 resultaron heridas a última hora del viernes en un grave accidente sufrido por un micro cerca de Verona, norte de Italia, informó ayer el servicio italiano de bomberos a través de Twitter.
El transporte ardió en llamas tras chocar contra un poste de electricidad, después de salirse de la autovía, señaló el comandante de la policía Girolamo Lacquaniti en declaraciones a la televisión Sky TG24. Trece de los heridos se encuentran en estado grave, añadió.
A bordo viajaban 56 personas, incluyendo estudiantes de entre 15 y 19 años y maestros del instituto Szinyei-Merse, de Budapest. El grupo volvía de un curso de esquí que había realizado en Francia.
Según confirmó Lacquaniti, en el accidente no estuvo implicado ningún otro vehículo, por lo que se cree que pudo deberse al sueño del conductor o a un problema técnico. La fiscalía de Verona está investigando lo ocurrido.
Un camionero esloveno fue testigo del hecho, según fuentes oficiales. El hombre declaró que iba detrás del micro cuando percibió un problema en uno de los neumáticos del mismo. Dijo que intentó, sin éxito, advertir con juegos de luces al conductor del micro.
Los conductores de otros automóviles que se pararon para intentar ayudar a los jóvenes declararon a los medios locales italianos que la escena era dantesca. Los estudiantes gritaban dentro del transporte sin poder salir, y dos se retorcían entre las llamas.
La parte delantera del micro se prendió fuego tras el impacto debido a un cortocircuito en el sistema de distribución de energía. Las llamas se propagaron rápidamente y dificultaron las tareas de rescate, dijo Johannes Hübner, de la Federación Internacional de Autobuses Turísticos RDA, en declaraciones a la agencia DPA.
Los adolescentes eran acompañados por profesores y algunos padres. Un profesor de gimnasia, Giorgio Vigh, se introdujo varias veces dentro del transporte en llamas y salvó a varios chicos. El hombre quedó internado con serias quemaduras en la espalda, declaró Judit Timaffy, cónsul de Hungría que acudió al lugar del siniestro. "Los que estaban sentados en la parte trasera del autobús, se salvaron rompiendo los vidrios, entre gritos y pánico", dijo.
El ministro del Exterior de Hungría, Peter Szijjarto, manifestó su pésame a las víctimas y anunció que el Gobierno asumirá los costes de la repatriación y del traslado de los familiares que quieran viajar a Verona.
El primer ministro italiano, Paolo Gentiloni, se comunicó telefónicamente con su par húngaro, Viktor Orban, para expresarle su pesar.
El presidente de la República italiana, Sergio Mattarella, expresó su pésame y su "profunda tristeza" a su homólogo húngaro, Janos Ader, y le garantizó "el máximo compromiso y la más amplia disponibilidad de todos los medios implicados en el socorro".