El chofer del ómnibus declaró que no vio la barrera y señalizaciones
La Justicia imputó ayer al chofer del ómnibus que cruzó con barreras bajas y fue embestido por un tren por "homicidio múltiple con dolo eventual y lesiones", un delito con penas de hasta 25 años de prisión, en tanto que su acompañante fue liberado. Catorce personas siguen internadas, en hospitales bonaerenses, algunas de ellos de gravedad...

Martes 11 de Marzo de 2008

La Justicia imputó ayer al chofer del ómnibus que cruzó con barreras bajas y fue embestido por un tren por "homicidio múltiple con dolo eventual y lesiones", un delito con penas de hasta 25 años de prisión, en tanto que su acompañante fue liberado. Catorce personas siguen internadas, en hospitales bonaerenses, algunas de ellos de gravedad, tras la tragedia que costó 17 vidas en una barrera de la ruta 63.

  Javier Rodríguez, el conductor del ómnibus de la empresa El Rápido Argentino, quedó detenido tras prestar declaración, al aceptar la Justicia la imputación solicitada por la fiscal de Dolores, Fernanda Jachman, de "homicidio múltiple, con dolo eventual, en concurso ideal con lesiones graves dolosas".

El conductor declaró ante la Justicia: "Cuando estaba a 10 metros de la barrera vio la luz del tren y trató de pisar el freno. Pero cuando vio que quedaba en medio de las vías, trató de acelerar, y es ahí que lo embiste el tren", explicó su abogado, Oscar Salas.

Sin embargó, según informó ayer Radio 10, el conductor en su círculo intimo admitió que se había dormido: "Me desperté con el ruido de las bocinas del tren y no tuve tiempo de acelerar; me quedé varado en el medio".

  Jachman pidió para Luis Garófalo, acompañante de Rodríguez, el cargo de "homicidio culposo por omisión, agravado por la cantidad de muertes en concurso ideal, con lesiones culposas", que prevé entre 2 y 5 años de cárcel, aunque la Justicia resolvió liberarlo sin imputación, dijeron las mismas fuentes.

  Rodríguez y Garófalo fueron trasladados en estado de "shock", aunque luego declararon por más de cuatro horas en los tribunales.

  Oscar Salas, abogado de Rodríguez, expresó ayer que su defendido se encontraba antes de declarar "en un estado de shock absoluto y con tristeza que le impedía pensar", ya que "tiene conocimiento de todo y está destruido", aunque su estado no le impidió prestar declaración indagatoria.

  Salas reveló detalles sobre el testimonio de Rodríguez ante la Justicia, al explicar que el chofer "no vio la barrera y la señalización" y "cuando advirtió que el ferrocarril avanzaba aceleró para salvar al pasaje".

  El letrado sostuvo que el ómnibus "iba a 50 kilómetros por hora", a "velocidad reglamentaria" y que Rodríguez "recién a diez metros" de las vías "escuchó la bocina del tren", por lo que "cuando vio que no frenaba aceleró para salvar al pasaje".

 

 

Resarcimiento. Asimismo, confirmó que Rodríguez manejaba la unidad y que Garófalo iba "durmiendo", en tanto que afirmó que la empresa tendrá que hacerse cargo del "resarcimiento patrimonial de las víctimas", aunque dijo que "no forma parte de la estrategia" señalar a la compañía de transporte de pasajeros.

  Cuestionó la veracidad de testimonios de supuestos testigos y familiares de las víctimas. Aseguró que "no hay en la causa nadie que diga que había personas gritándole al chofer" para que no cruzara, y hay contradicciones sobre el estado de las barreras.

  Además, citó testimonios de "quienes trabajan en las parrillas" sobre la ruta, según los cuales "esa barrera no andaba bien". También consideró que el sistema de descanso de los conductores "es un círculo vicioso". (Télam y DyN)