Domingo 22 de Junio de 2008
El crecido caudal del río Misisipí avanzaba anoche implacablemente hacia su desagüe al sur, mientras voluntarios operaban diques de bolsas de arena y lidiaban con los costos de las peores inundaciones en la zona central de Estados Unidos en 15 años.
La violencia de las aguas del río superó más de dos decenas de diques esta semana, sumergiendo a pueblos pequeños y a amplias franjas de tierra agrícola mientras la principal vía fluvial del país absorbe las lluvias torrenciales que inundaron a muchas localidades en Iowa la semana pasada.
"En momentos como este no sabes si llorar o reír. Pero aquí en el Medio Oeste tendemos a favorecer lo último", dijo Charlotte Hoerr, quien junto a su marido Brent trabaja la tierra cerca del río en el pequeño pueblo de Palmyra, Misuri.
Las inundaciones del Medio Oeste y las tormentas que han provocado 24 muertes desde fines de mayo también han causado daños por miles de millones de dólares y se espera que aumenten aún más los precios de los alimentos en Estados Unidos y el mundo.
Hasta 2 millones de hectáreas recién plantadas podrían haberse perdido en el centro del mayor productor de granos del mundo y exportador de alimentos. Los precios del maíz, el vacuno y el cerdo alcanzaron récords esta semana debido a las inundaciones, mientras la economía del mundo ya golpeada por la inflación de los altos precios de la energía absorbe el golpe.
Miles de hectáreas de cosechas de la vasta planicie de alimentos del Misisipí estaban cubiertas por las aguas. Pero varios días de clima seco esta semana cortaron el flujo de agua, al igual que los cortes de los diques.
La ciudad de St. Louis, 161 kilómetros al sur, con su millón y medio de habitantes vio ayer la cota máxima del río muy por debajo de los niveles presenciados en las inundaciones de 1993.
Una de las preocupaciones era el agua que se filtraba por debajo de los diques de St. Louis a la empobrecida ciudad de Illinois East St. Louis.
Si los diques de esa zona ceden, el río podría cubrir un terreno donde viven 150.000 personas, dijo Timothy Kusky, experto en inundaciones de la Universidad de St. Louis.
El presidente George W. Bush recorrió el jueves parte de la zona devastada en Iowa y la Casa Blanca dijo que habría ayuda de emergencia disponible desde el fondo de desastres del Gobierno por un valor de 4.000 millones de dólares.
Devastador. Puentes y autopistas han sido inundados, las fábricas han cerrado, los servicios de agua y electricidad están dañados, las ganancias del ferrocarril y de los agricultores han sido afectadas.
En un año electoral en Estados Unidos, el alivio de la inundación se convertía rápidamente en una cuestión política. El aspirante presidencial republicano John McCain recorrió Iowa el jueves, separado de Bush, y el precandidato demócrata Barack Obama ayudó a colocar bolsas de arena previamente en la semana en Quincy, Illinois.
Don Rust, un granjero de Ursa, Illinois, cerca de Quincy, estimó que una cosecha de 21 kilómetros de largo y casi 10 kilómetros de ancho estaba inundada en el área.
"Es un desastre" dijo su esposa Lisa, evaluando el paisaje cercano.
En contra de lo que habían pronosticado los especialistas, el nivel del río volvió a subir ayer en el estado norteamericano de Illinois y en el noreste de Misuri.
Así todo, la crecida de las aguas cerca de la pequeña ciudad de Canton, en Illinois, sigue estando 30 centímetros por debajo de los niveles alcanzados por "la inundación del siglo", que se produjo en 1993.
Lucha denodada. El nivel del Misisipí se encontraba ayer alrededor de ocho metros por encima de lo normal .
Miles de voluntarios y miembros de la guardia nacional siguen trabajando en la estabilización de los diques con sacos de arena a lo largo del río.
Para las urbanizaciones ubicadas al norte de St. Louis lo peor todavía no pasó. Las roturas de varios diques hicieron que el nivel del agua decreciera, pero los pronósticos afirman que el río volverá a crecer el fin de semana.
Sólo considerando Iowa, las autoridades locales afirmaron que los daños agrícolas podían ascender a los 3.000 millones de dólares, según informó la emisora CNN. l (Reuters y DPA)